Tras dos años de trabajo el programa Impulsor logró desarrollar la primera semilla híbrida tropicalizada que, además de reducir los costos de producción, elevará los rendimientos de la producción de sorgo.
“Este híbrido es semejante a los que se importan, pero por ser tropicalizado es más resistente a las enfermedades y se adapta con más facilidad a las condiciones del clima y del suelo de Nicaragua… Además cuesta la mitad de lo que vale la importada. La que se trae de afuera cuesta 240 dólares la bolsa de 88 libras y esta se vende en 120 dólares”, detalla René Clará, director del programa Impulsor que ejecuta TechnoServe, con financiamiento de Cargill de Nicaragua SA.
Por su parte el gerente de riesgo de Cargill para Centroamérica, Daniel Sacasa, destacó que esta semilla “garantiza una planta robusta, resistente a las plagas y al viento… y por su poca estatura, el tamaño de la panoja y su calidad, se podrán obtener rendimientos superiores a los de otros híbridos que se comercializan en el mercado local”.
EN AUMENTO
Para el ciclo productivo que iniciará en agosto solo se podrá usar este híbrido en unas 2,000 manzanas de las 53,750 que según el Plan Nacional de Consumo y Comercio se destinarán al cultivo de sorgo en este ciclo.
Pero la idea es que para el ciclo agrícola 2017-2018 ya se cuente con suficiente producción de este híbrido para abastecer las necesidades de unas veinte mil manzanas, dice Clará. Además del incremento de la producción de este híbrido, el programa también sigue desarrollando otros cuatro que estarán disponibles en los próximos años y que le permitirán al productor elegir el que mejor se adapte a la zona en que tiene sus plantaciones.
Para Francisco Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Sorgo (Anprosor), el uso de estos híbridos junto con la asistencia técnica, capacitaciones y financiamiento que proporciona el programa, permitirán que más de cuatrocientos productores beneficiados mejoren la calidad de su producción y a la vez sus condiciones de vida.