Rabdomiólisis es el término técnico para el cuadro clínico en que se produce destrucción o desintegración de los músculos, producto de que se ha producido pérdida de los constituyentes musculares, lo que conduce a que se libere mioglobina a la sangre, con el grave peligro de que se puedan paralizar los riñones.
Al dañarse las fibras musculares se libera un componente de su interior que es la mioglobina, la cual una vez viajando dentro de la sangre entra en los microscópicos túbulos renales, en especial cuando hay deshidratación, produciendo insuficiencia o parálisis de los riñones hasta en un 30 por ciento de los afectados.
Las causas más comunes de esta enfermedad son: en primer lugar el sobreesfuerzo inducido por ejercicio y las lesiones por electricidad.
Algunos medicamentos bajan el colesterol y triglicéridos como las estatinas y fibratos, en especial cuando se mezclan.
Los politraumatismos, después que se ha aplicado un torniquete, inflamaciones musculares por infecciones o trastornos metabólicos, la compresión de un grupo de músculos de una parte del cuerpo como cuando alguien queda debajo de un derrumbe (síndrome compartimental) o la anemia drepanocítica. En personas con deshidratación o con orinas ácidas.
El diagnóstico se establece con base en los antecedentes señalados y al detectar la elevación en la sangre de la enzima CPK, creatinina, ácido úrico, BUN, potasio y magnesio. La mioglobina de la orina está elevada.
Dichosamente, la enfermedad es fácilmente tratable pero hace falta establecer un diagnóstico oportuno y actuar rápido. Se aplican líquidos o sueros intravenosos y se corrigen las deficiencias de minerales salvando al paciente de un grave mal funcionamiento o insuficiencia renal.
Lo más importante es la prevención porque el chequeo médico regular del médico internista puede establecer cuando existen riesgos incrementados de que aparezca esta peligrosa y potencialmente letal complicación.
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