En el boxeo existen todo tipo de estrategias previo a un combate para desorientar al rival. Eso es lo que pretenden los promotores tailandeses que manejan la carrera de CP Freshmart, oponente del campeón de la AMB, Byron “El Gallito” Rojas, quienes hospedaron al campeón en el tercer piso de un hotel “cualquiera”, de cuatro pisos, sin ascensor, sin comedor y sin gimnasio acondicionado para que culmine su etapa de sostenimiento, de cara al combate el próximo 29 de junio.
Al llegar ayer a Tailandia, Rojas fue recibido por muchos periodistas en el aeropuerto. Eran más de 20, todo un acontecimiento porque él es quien tiene el título que vale más en esa categoría de las 105 libras, el absoluto, el cual le fue arrebatado a Hekkie Budler.
Hasta ahí todo estaba bien, entonces lo llevaron al hotel. “Este no es un hotel para un campeón”, dijo molesto el entrenador panameño Rigoberto Garibaldi. “Quieren hacernos la vida imposible, estamos en la boca del lobo, aquí hay un gimnasio de muai thai que era donde entrenaba Freshmart. Este hotel solo tiene una cafetería y la comida es pésima, nos pueden hacer una mala jugada, por eso en cuestión de alimentación no escatimamos dinero. Rojas comió un delicioso pescado para agarrar fuerzas después de ese largo viaje”, indicó Marcelo Sánchez, apoderado del campeón nica.
“El Gallito” está acostumbrado a remar contra la corriente. “Ellos creen que haciendo eso nos van a desenfocar, se sorprenderán lo fuerte y seguro que estaremos para la pelea. Después de comerme un pescado y desayunar al día siguiente normal, pesé 112 libras sin haber entrenado, así que todo está perfecto”, concluye el campeón, motivado por seguir en el reinado de la AMB.
“Yo no soy nuevo en esto. Ya tengo el plan trazado de como entrenaremos, en la habitación, en máquina de correr, donde sea, pero le aseguro a Nicaragua que Rojas está en buenas manos. Hoy haremos sombra y mascoteo a parte de correr. El lunes termina todo el entrenamiento, el martes es el pesaje y el miércoles ganaremos”, agregó Garibaldi.