Los pobladores de Veracruz, Nindirí, presionan a las autoridades de la Alcaldía para que eviten que dos residenciales de la zona continúen tirando las aguas servidas a un arroyo, porque ya no se soporta el hedor que estas provocan en un tramo de más de 1 kilómetro.
Lilliam Mendieta, habitante del poblado, dijo que desde hace cinco años el riachuelo está contaminado porque las pilas sépticas de ambos complejos habitacionales dejaron de funcionar, y ya suman aproximadamente tres años de exigir que se corrija la situación que atenta contra la salud de las personas.
“Antes uno vivía tranquilo, el agua se metía (a las casas con los aguaceros) pero no había contaminación; ahora el arroyo cuando se rebalsa agarra camino a las propiedades aledañas y las casas de inundan”, expuso Mendieta.
Esta problemática fue uno de los aspectos que demandaron los pobladores toda la mañana del lunes, al trancar la vía principal por más de siete horas, obligando a la alcaldesa Clarisa Vivas, llegar al lugar a adquirir compromisos.
Los moradores de al menos un residencial están conscientes del problema que existe y por ello desde el 15 de mayo reúnen dinero para que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), repare la pila y le brinde mantenimiento constantemente.
LA PRENSA se comunicó vía telefónica con Mario Porras, miembro de la Junta Directiva del residencial Ciudad Real -uno de los que tiene sin funcionar la pila séptica-, y aseguró que la aguadora adquirió compromisos para apoyar su reparación.
“Tenemos un acuerdo firmado donde Enacal se compromete a iniciar las obras, ya tenemos el 30 por ciento de lo que pide Enacal (para) repararla, administrarla y que facture en el recibo de agua potable las aguas servidas”, explicó Porras.
Este rotativo buscó un pronunciamiento oficial de la institución pública pero en la oficina de Divulgación y Prensa dijeron que no había nadie para hablar.
RETO DE NO TIRAR AGUA
Ante el anuncio de que se construirán cinco kilómetros del camino a Veracruz, desde el kilómetro 14 de la Carretera a Masaya, los pobladores reconocen que no se debe seguir tirando agua a este, de lo contrario se dañará con facilidad.