Si bien hoy martes 14 y mañana miércoles 15 de junio, se espera que sean días soleados, para este jueves 16 está previsto el ingreso al país de la onda tropical número cinco de la temporada, procedente del Caribe.
Los días soleados pronosticados por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), se deben a la presencia de altas presiones, es decir, vientos fríos que alejan las nubes cargadas de lluvia.
No obstante, Marcio Baca, director de Meteorología de Ineter, aseguró que a pesar que se esperan días soleados, es
probable que se generen lluvias, sobre todo en la parte sur del Pacífico y en el Centro de Nicaragua.
Estas lluvias serían ligeras y aisladas. Mientras que las temperaturas se espera sean de 32 grados en el Caribe y en el Norte y de 34 grados centígrados en el Pacífico y Centro.
Las lluvias que trajo consigo la onda tropical número cuatro, al menos en Managua, dejaron calles dañadas y familias afectadas.
Un ejemplo de esto, es una de las calles principales del barrio Macaralí en el Distrito V de la capital, donde unos 10 metros de calle adoquinada quedaron destruidos por una correntada, la noche del miércoles 8 de junio.
Marcela López Rugama, dice que tiene siete años de vivir en Macaralí y que “cada vez que cae una lluvia hay ese problema, y aquí viene mucha gente pero nunca se acaba el problema de que se arruina la calle y se nos meten las correntadas de agua a la casa”.
En la casa de López Rugama viven cuatro familias , en total son 15 personas y la mitad de estas niños.
“Viera que cada vez que se hace este problema, se me llena la casa de agua. Aquí hemos llamado pero nadie nos para bola, ahí solo que estemos ahogados o nos lleve una corriente nos van a hacer caso, todavía el jueves pasó lleno de agua aquí”, afirmó López Rugama.
Gertrudiz García, otra pobladora afectada que tiene 10 años de vivir ahí, dice que cuando llueve de noche, le toca pasar sacando agua toda la noche para poder estar en su casa.
“Cuando está lloviendo, nosotros no dormimos. Se nos mete el agua de lluvia y de los manjoles. A mi la corriente se me llevó los zapatos y ropa”, dijo García.
Tanto López como García dijeron tener la esperanza que las autoridades ejecuten alguna medida para que sus casas dejen de inundarse.
MURO DE RETENCIÓN
En Ciudad Belén, caserío construido por el gobierno con fondos de la Cooperación Taiwanesa, la Alcaldía de Managua construye un muro de contención para que las viviendas que se encuentran sobre terrenos más altos, no sean socavadas por las corrientes cuando llueve.
Ni los trabajadores, ni en el encargado de la obra quisieron dar declaraciones a LA PRENSA, e indicaron al equipo periodístico, dirigirse a las oficinas centrales en Batahola.
En esta ciudadela, construida para damnificados del terremoto de abril de 2014, principalmente, se han presentado otros problemas como enormes baches en el camino de acceso y el colapso de las tuberías de aguas negras.


