Definición de “falacia” en Wikipedia: “En lógica, una falacia es un argumento que parece válido, pero no lo es. Algunas falacias se cometen intencionalmente, para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención, debido a descuidos o ignorancia”.
El periodista José Antonio Luna me envió por correo electrónico una pregunta como parte de un trabajo que está realizando para el medio digital “Diario Nica” y me aseguró que mi respuesta, larga o corta, sería bienvenida. Como es una pregunta importante y que contiene dos falacias generalmente aceptadas por el público en general, decidí contestarla y publicarla en esta columna semanal con un comentario final.
La pregunta de José Antonio: ¿por qué la oposición de Nicaragua está fraccionada y sin líderes que se enfrenten al orteguismo en las próximas elecciones de 2016? A continuación transcribo mi respuesta:
La oposición no está dividida, hay una fragmentación de fuerzas políticas pseudo opositoras o así llamadas, pero la verdadera oposición está agrupada en la Coalición Nacional por la Democracia bajo el liderazgo del PLI, que es el único partido que a pesar del fraude del 2011, obtuvo un 26 por ciento del voto y 24 asientos en la Asamblea Nacional y se ha mantenido firme con una oposición frontal contra el orteguismo.
El PLC apenas obtuvo entonces el 5 por ciento del voto y dos diputados, uno de los cuales abiertamente ya se plegó al orteguismo.
En el 2011 había otras fuerzas dizque “opositoras” divididas que no obtuvieron ni el 1 por ciento de los votos, entre ellos el Apre, ALN, Partido Conservador, etc. Entonces, solo porque hay algunos grupos cuya brújula política aún no ha encontrado el verdadero norte opositor, que está consolidado en la Gran Coalición por la Democracia, no debemos de aceptar la falacia de que propone su pregunta de que “la oposición está fragmentada”.
Sobre la segunda parte de su pregunta “sin líderes”, tampoco puedo aceptar la falacia de que la oposición no tenga líderes. Quizás están un tanto desgastados porque el fragor de la política y la sucesiva repetición de cuatros fraudes electorales desgastan a cualquiera, pero allí están.
Eduardo Montealegre propuso a Fabio Gadea de candidato para las elecciones del 2011 y Fabio Gadea obtuvo una montaña de votos, que fue socavada por el fraude electoral.
Para el 2016, Montealegre ha propuesto al diputado Luis Callejas para la candidatura a la presidencia de la Coalición Nacional por la Democracia, candidatura que fue aceptada de consenso por la misma y que como ya dije es la fuerza real que amalgama a la verdadera oposición en Nicaragua.
Así que es demasiado prematuro y un argumento muy débil, con su pegunta cargada, que la oposición está fraccionada y sin líderes. Si no hubiera un líder que supo deponer sus intereses personales, no hubiera habido un buen candidato en el 2011 y tampoco lo habría (un buen candidato opositor) ahora.
Hasta aquí mi respuesta. No culpo al periodista Luna por dar por aceptadas las dos falacias, porque mucha gente también las cree, pero como político observador y analítico estoy en la obligación de contrastarlas con la realidad. Muchos líderes políticos han pasado como fugaces estrellas que se estrellan contra la realidad hasta que desaparecen por completo sin dejar rastro.
Desde 1990 en los cinco procesos electorales en Nicaragua han concurrido muchos partidos “opositores” atiborrando la papeleta electoral, pero es un hecho comprobado que el grueso de los votos, con la única excepción del 2006, se han concentrado en dos grandes contendientes: en el FSLN y en la coalición que los electores opositores o independientes identifican como la alternativa del cambio: en la votación no funcionan las falacias.
No tengo la menor duda de que en este nuevo ciclo electoral del 2016 el votante que es más educado políticamente hablando, que lo que sugieren las encuestas, sabrá identificar a los verdaderos contendientes y se repetirá el fenómeno del voto útil que ha sido la pauta en otros procesos.
Solo esperamos que esta vez los votos sean contados justamente, que todos quedemos satisfechos de la transparencia del proceso y con la garantía de la observación nacional e internacional.
El autor es diputado de la Bancada Alianza PLI y Presidente de la Comisión de Turismo