El final de la lucha legal no ha llegado todavía para el mariscal de campo estelar de los Patriots de Nueva Inglaterra, Tom Brady, quien ha vuelto a presentar una apelación sobre la última sentencia relacionada con el caso que se conoce como el Deflagate.
Brady presentó ayer una nueva apelación en el Tribunal de Apelaciones del segundo circuito de Estados Unidos para que decida sobre la reinstalación de los cuatro partidos de suspensión que el comisionado de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL), Roger Goodell, le impuso por su presunta participación en el escándalo de los balones desinflados.
El mariscal estelar de los Patriots recibió el apoyo del sindicato de jugadores, que a través de su abogado principal Theodore B. Olson, dijo que están dispuestos a llevar el caso hasta la última instancia, que sería la Corte Suprema de Justicia, porque consideran que los hechos son muy contundentes a favor de Brady.
El pasado 25 de abril, el tribunal confirmó la suspensión de Brady en una decisión mayoritaria 2-1, y en su argumento legal manifestó que el castigo de Goodell fue fundamentado de manera apropiada en el contrato colectivo de trabajo y el afectado recibió un trato justo.
Ahora Brady apelará en pleno, pidiendo a todo el panel del Tribunal de Apelaciones de segundo circuito que participe en la audiencia.