En su cueva era el hombre impenetrable, sorprendiendo desde la loma, pero anoche en el día de su presentación nacional frente al Bóer, Ernesto Glasgon inició como aquel joven que se para frente a una tarima y las manos le tiemblan. El corazón se le acelera y la mente se nubla, sin embargo, el muchacho respiró profundo y volvió el costeño de piedra y junto a un Dwight Britton que hacía llorar la píldora, la Costa Caribe se impuso 5-3 al Bóer para empatar 1-1 la serie que todavía ruge.
La Costa empezó tomando la delantera por el cuadrangular de Britton en el primer episodio, el abridor del Bóer, Braulio Silva, solo fue un admirador más del público al ver el batazo aéreo partiendo el diamante, en el cierre del inning, un elevado de sacrificio de Winston Dávila impulsando a Javier Robles, reinició el partido 1-1.
Los capitalinos querían sembrar terror en casa y ahí apareció Kenni Alegría, siguió el lanzamiento de Glasgow como un halcón a su presa y la descargó al otro lado de la cerca, la “Tribu” hacía valer su lugar, pero en el quinto episodio, un descontrol de Braulio Silva y la pérdida de la magia de sus lanzamientos enterraron al Bóer, tomando los caribeños la delantera 5-2. Dos bases por bolas fueron suficientes para encender el fuego de Britton y Darrel Campbell, empujadores de las carreras.
Y cuando el juego entraba en la recta final, apareció el relevo oportuno de Wilfredo Pinner, aunque soportó una carrera logró dominar como caricaturas a los últimos bateadores que enfrentó y acabar con la inspiración que podía albergar el corazón Indio.
En otros resultados, Río San Juan derrotó milagrosamente al conjunto de León 5-3, Chontales venció 8-2 a Carazo, ganando José Elías Villegas su sexto desafío, mientras que Rivas prevaleció 5-3 sobre Nueva Segovia, triunfando Carlos Pérez Estrellas, propinando 12 ponches.