Cuando Gonzalo López fue firmado por 725 mil dólares, todos imaginamos que su camino no sería de espinas, las herramientas ahí estaban visibles, pero le faltó la valoración que un radar no puede medir, la disciplina, la entrega, ese sudor que sale por los poros con una marca de sacrificio. Muchos nicaragüenses en las menores pelean por abrirse paso y haciendo una radiografía de lo que va del año, los mejores trabajos han sido para Roniel Raudes, Carlos González y Jairo Beras, mientras que Jesús López sigue en deuda.
En el beisbol una firma millonaria no lo es todo, tener talento tampoco, se necesita trabajar el día a día. Hasta el momento el nicaragüense Raudes posee tres victorias y una derrota y lanza para 2.45 en efectividad en los Estados Unidos con Greenville en Clase A media, en la Liga del Sur del Atlántico. Ha recibido muchos halagos por su rendimiento a sus 18 años.
Por su parte, Jairo Beras tiene un promedio de .256 en Clase A avanzada, con 20 empujadas, cuatro jonrones y siete dobles. Mientras que el americano nicaragüense, Carlos González en Doble A con su rol de relevista está con 2.08 de efectividad y 15 ponches en 13 entradas.
Jesús López firmado por 950,000 dólares, todavía no levanta cabeza, en Clase A, tiene promedio de .202, sin jonrones y ocho empujadas en 25 encuentros. En tres años, todavía no conecta un solo cuadrangular.