Shakhtar Donetsk y Sevilla afrontan hoy el penúltimo asalto, en la ida de su semifinal de la Liga Europa, para estar en una nueva final del torneo, algo que ambos ya conocen y además con el honor de ser campeones: los ucranianos en 2009 y los españoles en cuatro ocasiones (2006, 2007, 2014 y 2015).
Vuelven a encontrarse estos dos equipos en la segunda competición continental después de la recordada eliminatoria de octavos de la entonces denominada Copa de la UEFA de la campaña 2006-07, en la que un gol de cabeza del portero Andrés Palop en el último minuto propició una prórroga que posteriormente sentenció el uruguayo Ernesto Chevantón (2-3) en un partido entonces disputado en Donetsk.
El rumano Mircea Lucescu era el entrenador de los ucranianos entonces y aún está al frente del Shakhtar, por lo que se ha encargado de recordar esa fatalidad para su equipo, todo lo contrario que para el Sevilla, que accedió a la final y la ganó al Espanyol en Glasgow.
OTRA VEZ
El equipo ucraniano sigue como uno de los estandartes del futbol de su país, junto con el Dinamo de Kiev, y llega fuerte a esta ronda e invicto desde que entró en el torneo rebotado de la Liga de Campeones.
Ahora volverán a encontrarse otra vez con el Sevilla, también rebotado de la Champions y como en la anterior ocasión vigente campeón de torneo, aunque la gran diferencia es el escenario, pues el Shakhtar no puede jugar en Donetsk por el conflicto bélico que vive el país y lo hace a unos 1,000 kilómetros, en Lviv (Leópolis).