La felicidad es un estado de ánimo que supone una satisfacción, las personas que están felices se sienten a gusto, contentas y complacidas con sus vidas.
Pero es muy importante mencionar que la felicidad es subjetiva y relativa. No existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz, lo más importante es poder satisfacer las necesidades que se vayan presentando día a día, lo cual creará un entorno armonioso y seguro para el desarrollo integral de los individuos.
El ser humano suele sentir felicidad cuando alcanza sus objetivos y cuando logra solucionar los distintos retos que enfrenta en su vida cotidiana. En los casos en que esto no se logre, se produce la frustración que lleva a la pérdida de la felicidad y a una vida llena de ansiedad y temor al cambio.
Por eso es importante observar que todas las personas que se sienten autorrealizadas y plenas son más serenas y estables, ya que logran un equilibrio entre las cargas emocionales y las cargas del entorno.
Es de suma importancia mencionar que es difícil encontrar la felicidad, porque se busca en los lugares menos indicados, con una actitud equivocada y con un concepto equivocado.
Hay que recordar que en la vida hay momentos de alegría y dolor, situaciones fáciles y difíciles y es ahí el problema, cuando se le da más importancia a lo negativo y se vive lo positivo sin disfrutarlo ni valorarlo, una persona que sabe ser feliz, goza plenamente cada momento de alegría, bienestar, satisfacción o belleza, por simple o pequeño que sea.
Por lo mismo es importante contar con las herramientas necesarias para un futuro prometedor y un desarrollo integral y así aprender a vivir de la mejor forma posible.