Los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) se fueron de vacaciones de Semana Santa a partir de este viernes 18 de marzo—con el resto del Estado— dejando pendiente la convocatoria oficial a los partidos políticos a participar en las elecciones generales de noviembre próximo.
Roberto Courtney, director ejecutivo del organismo Ética y Transparencia (EyT), analiza que “el silencio generalizado” sobre las elecciones es del CSE y “de todo el Estado en sí” tendría el interés de favorecer al gobernante partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Desde noviembre pasado los partidos políticos esperan que los magistrados del poder electoral les gire la invitación oficial para participar en los comicios nacionales y publique el calendario electoral que defina, por ejemplo, si permitirá la observación nacional e internacional.
“Sucede algo atípico en Nicaragua porque el ciudadano está acostumbrado a que en un año electoral haya una campaña de mucho ruido, pero lo que ahora parece ocurrir es que el partido de Gobierno, que controla todo el Estado, prefiere unas elecciones sin mucha propaganda y con eso se apuesta a que haya una baja participación de la gente que no es su votante”, expresó Courtney.
Afirmó que a quien no conviene “unas elecciones deslucidas y muy calladitas” es a la oposición, porque aún “con una participación baja en los comicios el FSLN puede garantizar que su votante cautivo no falle, incluso llega temprano a votar”.
Rosa Marina Zelaya, exmagistrada del CSE, dijo que el atraso de convocar a comicios causará que se entre “en períodos críticos que les puede afectar la organización y administración del proceso electoral”.