El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, restó importancia a la observación electoral e hizo ver que en las elecciones siempre participa un “ejército” de ciudadanos y fiscales que bien pueden actuar como observadores. Además, Rivas dijo que ese tema ni siquiera “se ha visto”.
“Yo creo que es al pueblo de Nicaragua al que le corresponde observar sus elecciones, sin embargo, en estas cosas nunca está dicha la última palabra”, manifestó el presidente del CSE, quien participó este 10 de marzo en la firma de la ley que declara “Prócer Nacional de la Paz y Reconciliación” al cardenal Miguel Obando y Bravo.
Rivas detalló que en los procesos electorales han participado 590 mil fiscales, de los cuales 150 mil corresponden a las dos fuerzas políticas principales: el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y al Partido Liberal Independiente (PLI).
En las últimas elecciones presidenciales de 2011, el CSE usó la figura de “acompañamiento electoral”, en vez de observación. En 2011, esta nueva figura tuvo menos independencia para observar el proceso y no podían divulgar información sin autorización.
Por otra parte, Rivas también minimizó este 10 marzo las protestas de los miércoles que demandan transparencia electoral y la salida de él del CSE, donde lleva más de veinte años siendo magistrado. “Yo creo que valdría la pena preguntarles a las personas que se ven afectadas por esas supuestas protestas de sesenta o cuarenta personas”, expresó Rivas.
El CSE, bajo la presidencia de Rivas, ha sido una de las instituciones más cuestionadas del país por las constantes irregularidades que han caracterizado las elecciones desde los comicios municipales de 2008.
Faltando nueve meses para las elecciones presidenciales de 2016, el proceso no ha sido convocado de manera oficial. Rivas dijo al respecto que “estamos en tiempo y forma” para la convocatoria, aunque en el pasado se acostumbraba convocar un año antes el proceso electoral.
RIVAS: “NICARAGUA VIVE TIEMPOS DE FELICIDAD”
Rivas expresó que no hay razón para que el país no viva unas elecciones “tranquilas” en noviembre, porque “Nicaragua vive tiempos de paz, vive tiempos de felicidad”.
Sobre la delegación del Centro Carter que está en Nicaragua, Rivas afirmó que es como cualquier otra organización no gubernamental del mundo que “está en su derecho de venir a Nicaragua”, pero no contestó si se reuniría con ellos.
El primer domingo de noviembre se tienen que realizar las elecciones para elegir presidente y vicepresidente de la República, diputados nacionales, departamentales y al Parlamento Centroamericano (Parlacen). Rivas detalló que el Padrón Electoral anda aproximadamente por los tres millones seiscientos mil ciudadanos este año.
En las últimas elecciones presidenciales, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) dejó registro en su informe final sobre los comicios de 2011 de que hubo un retroceso en la “calidad democrática” de los procesos electorales en Nicaragua, por la “escasa transparencia y neutralidad” con que fueron administrados por los magistrados de facto del CSE.
OBSERVACIÓN ES IMPORTANTE
El exdirector de Cedulación, Dionisio Palacios, dijo que la observación electoral es importante por ser una garantía de que las elecciones son libres, justas y transparentes.
Sin embargo —para Palacios— en este país al presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas, no le interesa la observación porque lo que van a hacer es cometer otro fraude y no quieren que nadie lo denuncie.
Palacios también explicó que un observador electoral requiere un tiempo necesario para observar todo el proceso electoral y está seguro que el CSE no se lo va a dar.