La secretaria de Cultura salvadoreña, Silvia Elena Regalado, aseguró que «solo desde el arte y la cultura se puede cambiar la situación del país, donde hay mucha capacidad intelectual para desarrollar», en referencia a los altos índices de violencia que vive El Salvador.
Regalado señaló en una entrevista con Acan-Efe que los salvadoreños «no son indiferentes al arte», pero en el país «se privilegia más lo financiero, porque se tiene que trabajar mucho para sobrevivir y luchar contra la violencia».
La funcionaria y poetisa aseguró que es «consciente» de los problemas que enfrenta El Salvador, como la pobreza o violencia, que provocan que no se expresen los sentimientos provocados por el arte.
No obstante, aseguró que «la violencia es una desarmonía de nuestro cuerpo» y la cultura puede ayudar a cambiar esa tendencia desestabilizadora.
«La violencia tiene que ver con algo que no se expresa, con los sentimientos que se guardan, y con la reproducción de patrones de represión que se oponen a la liberación de los sentimientos», aseveró la titular de Cultura.
Subrayó que «los seres humanos son producto de la cultura y, por lo tanto, no se puede ser indiferente a la misma», pero muchas veces, aprietan otras necesidades o urgencias a las cuales se les da mayor importancia».
«No podemos ser indiferentes a las diversas expresiones artísticas, porque eso es lo que finalmente nos hace desarrollarnos y potenciar nuestras capacidades, estar vivos, conscientes de quienes somos y construir una armonía», manifestó Regalado en referencia a los ciudadanos salvadoreños.
Además, hizo énfasis en el programa de «Casas de la Cultura» que implementa el Gobierno de El Salvador y que «abre espacios de comunicación y desarrollo entre el Ejecutivo y las comunidades vulnerables», lo que permite que niños, adolescentes y jóvenes cuenten con oportunidades de desarrollo y «se alejen del conflicto».
«La labor de las casas de la cultura se enmarca en un sentido preventivo, porque se trabaja de cerca con las escuelas y zonas en donde, estadísticamente, se registran los mayores índices de violencia; se desarrollan proyectos de sensibilización artística para despertar las habilidades de los participantes», explicó.
Según datos de Policía Nacional Civil (PNC), entre enero y febrero se registraron un total de 1.399 asesinatos, los cuales representaron un incremento del 117,6 % en comparación con 2015, cuando se contabilizaron 643 muertes violentas; esta situación indica que el inicio del 2016 es el más violento para el país.
Asimismo, comentó que otros proyectos con los que trabaja la Secretaría de la Cultura son el coro juvenil y las orquestas filarmónicas, metropolitana y de guitarra juvenil, en donde «se apuesta por el desarrollo artístico de la juventud».
Regalado señaló que la entidad cuenta con más de 100 convenios con diversas instituciones públicas y privadas, y con casas del escritor, que brindan formación gratis a personas de diferentes edades en diversos géneros literarios.
A sus 54 años, la funcionaria considera que El Salvador «es un país que creció contra viento y marea, que cuenta con mucha fuerza, con gente trabajadora y noble», por lo que «es necesario generar iniciativas que estén encaminadas hacia la población que sufre directamente la situación crítica que se vive».
«Estamos en una situación muy complicada, pero nadie nos impide salir de esto. El Gobierno salvadoreño está consciente de que el país no puede cambiar desde otras políticas que no sean las culturales y académicas, ya que son opciones fuertes para lograr los cambios que se necesitan», opinó la gestora cultural.
«El estudio lleva a la formación, divulgación y a la producción (…) hay que formar a los jóvenes de manera más sistemática y prolongada en lo artístico», indicó.
La poetisa recalcó la importancia de la cultura para formar la identidad de un país, en especial, de uno que «ha sufrido mucho» a consecuencia de la violencia y de otros problemas que no permiten un «desarrollo integral del mismo».
Asimismo, aseguró que no es «un trabajo difícil ver a la cultura como un medio que permita sacar al país de la situación en la que se encuentra», y que sólo es «cuestión de voluntad para hacer efectivos muchos proyectos que, aunque son pequeños, pueden dar grandes resultados».
Como artista y actual funcionaria pública, Regalado es «consciente» del trabajo que hay que ejecutar «para cambiar «el rumbo del país; los ciudadanos no son ajenos a la cultura, por lo que se debe apostar más a proyectos que brinden oportunidades de desarrollo «integrales».
Silvia Elena Regalado ha ganado el premio El Wang Interdata de CONCULTURA (1991), el «Alfonso Hernandez» (1993), los «Juegos Florales de Mujeres» (1993) y los «Juegos Florales de Oriente» (1993 y 1994), todos certámenes nacionales.
Regalado también ha publicado en el país centroamericano su poemario Pieles de Mujer (1995), Desnuda de mí (2001), Izquierda que aún Palpitas (2002) y Antología Intima (2005).