Un grupo de activistas de la sociedad civil y defensores de derechos humanos realiza un plantón frente a la embajada de Honduras, en Managua, para repudiar el crimen contra la líder campesina y del pueblo indígena lenca, Berta Cáceres.
Un grupo de organizaciones dirigió este jueves 3 de marzo una carta al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, a través de la cual condenan el «asesinato atroz» de la activista hondureña y demandan «una investigación imparcial».
«Exigimos ponga un alto a las transnacionales mineras e hidroeléctricas que tanto daño están provocando en Mesoamérica», dice parte de la carta dirigida al mandatario hondureño.
Entre las organizaciones que remiten la carta está Cladem Nicaragua, Iniciativa de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, Consejo en Defensa de la Tierra, Fundación Popol Na, entre otros.
El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, recordó que situaciones como las enfrentadas por campesinos e indígenas hondureños, que costó la vida de Cáceres, ya se enfrentan en Nicaragua pues hay grandes extensiones de tierra «que están quedando arrasadas por los megaproyectos, en ese sentido nos parecemos mucho».
Señaló Carrión el caso de los pueblos indígenas hondureños similar a la situación que viven las comunidades indígenas en el Caribe norte nicaragüense donde enfrentan riesgos similares y, que el Gobierno asegura que «son conflictos entre particulares», lo que calificó de «irresponsable» pues varias de esas comunidades cuentan con medidas cautelares. A su vez, dijo Carrión por el proyecto del Canal que amenaza con despojar a pueblos indígenas de sus tierras.