Estados Unidos considera que las regiones norte y sur del Caribe de Nicaragua, escasamente pobladas y con un alto porcentaje de paro, representan un entorno favorable para los grupos criminales internacionales para realizar contrabando «de drogas, armas, dinero y personas».
Dicha conclusión está incluida en el informe anual del Gobierno estadounidense sobre narcotráfico en el mundo, enviado por el Departamento de Estado al Congreso, donde también se indica que el 90 por ciento de la cocaína que llegó al mercado de Estados Unidos en los primeros seis meses de 2015 pasó por el corredor centroamericano.
No obstante, las autoridades estadounidenses aplauden el nuevo plan para luchar contra el narcotráfico que ideó el Gobierno de Nicaragua en 2015, y consideran que la estrategia del muro de contención promueve un «esfuerzo coordinado» para impedir que los narcotraficantes entren en el país.
Aunque en 2015 el volumen de cocaína incautado por las autoridades nicaragüenses estuviera por debajo de mínimos históricos, EE.UU. considera que la capacidad del país para llevar a cabo operaciones contra la droga está desafiada por sus «limitadas fuerzas de la ley e inteligencia» en regiones escasamente pobladas que son difíciles de controlar.
El reporte incluye a Guatemala, Honduras, Panamá, El Salvador y Costa Rica entre los mayores productores y países de tránsito de drogas del mundo.