Yesner “Cuajadita” Talavera. LA PRENSA/JADER FLORES

Yesner Talavera pretende forjar un milagro en Filipina

A veces las ilusiones se convierten en un motor en la búsqueda de la consagración, pero Yesner “Cuajadita” Talavera no ha mostrado tener la capacidad de transfigurar en realidad sus fantasías en el boxeo.

A veces las ilusiones se convierten en un motor en la búsqueda de la consagración, pero Yesner “Cuajadita” Talavera no ha mostrado tener la capacidad de transfigurar en realidad sus fantasías en el boxeo. Él quiere ganarlo todo, tiene el anhelo, le sobran deseos para comerse el mundo, aunque en la lotería de las concesiones de talentos, el muchacho da la impresión de haber estado ausente.

Talavera estará frente a una pesadilla en Filipina. Se trata de ir al país de Albert Pagara, el prospecto asiático que no tiene derrotas en 25 combates y arrebatarle lo más preciado: el invicto, parece imposible. El reto es del tamaño de una pirámide y más cuando el nicaragüense no tiene el armamento boxístico necesario para que en la teoría la balanza no sea tan desequilibrada. Sin embargo, el muchacho se ha entrenado a un ritmo frenético junto a su apoderado Rosendo Álvarez, con quien está a la espera del 27 de febrero, cuando choquen puños en el ring.

Talavera combatirá en las 122 libras, una nueva experiencia en su corta vida de boxeador. En el país se ha estacionado en las 118 libras, una categoría menos, pero el anhelo de tener un ingreso extra para su bolsillo lo hizo tomar este combate, que es probable que nunca se le repita.

El pinolero tiene 15 victorias y tres derrotas, las cuales han sido ante púgiles de una menor calidad que Albert Pagara. A Yesner solo le resta rezar y que sus plegarias sean escuchadas.

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