Familiares de Bertha Murillo Bolaños, de 45 años, y su hijo Leyner Contreras Murillo, de 13 años; fallecidos en el naufragio del sábado en el caribe nicaragüense que dejó a 13 ticos sin vida, ruegan a Dios que los cuerpos aparezcan este lunes para poderles dar cristiana sepultura en Costa Rica.
“Estamos con toda la fe en Dios y orando para que hoy, los tres países porque nos enteramos que Estados Unidos iba a colaborar en la búsqueda, puedan encontrarlos y sacarlos. Lo que tenemos toda la familia es esperanza de que así sea”, dijo Elqui Morales, hermana de Albert Contreras, uno de los sobrevivientes y esposo de Murillo Bolaños.
La lancha Reina del Caribe naufragó el sábado en aguas de Little Corn Island, caribe de Nicaragua, con 32 personas a bordo, de ellos 25 ticos. Los trece fallecidos fueron costarricenses.
El accidente acuático se dio por el mal tiempo. La bravura del mar produjo olas de 4 y 5 metros, según los sobrevivientes; y los muertos fueron quienes quedaron debajo del casco de la nave volcada en altamar.
Según el canciller tico, Manuel González, varios de los ocupantes de la lancha viajaban sin chalecos salvavidas, información suministrada a cancillería por un sobreviviente.
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De esta familia doliente viajaban cinco. El hogar conformado por Alberth Contreras y su esposa Bertha; los hijos de ambos Leyner y Bianca; así como el padre de Murillo Bolaños, Gerardo Murillo.
Anoche los familiares de ellos estuvieron en el aeropuerto internacional para recibir a los 3 sobrevivientes del grupo familiar, así como a los dos cuerpos.
“Nosotros íbamos con todas las esperanzas porque nos habían dicho otros familiares que sí habían encontrados los cuerpos. Pero al llegar al aeropuerto y cuando el presidente de la República (Luis Guillermo Solís) llegó al salón a darnos el pésame, nos comentó que aún estaba desaparecidos”, lamentó Elqui.
“Fue muy doloroso para la familia porque esperábamos tanto a Leyner como a Bertha que son nuestros familiares que están extraviados, para poder darles santa sepultura”, añadió.
La familia Contreras Murillo acostumbraba salir del país dos veces al año para vacacionar. Era la primera vez que lo hacían en Nicaragua. Sus familiares tratan de disimular el dolor, para que Bianca, la niña de 3 años sobreviviente, o perciba la angustia.
Al recibir en el Juan Santamaría a 9 cuerpos, 12 sobrevivientes y 6 familiares que viajaron desde Managua; el presidente Solís recordó la voluntad del gobierno de Nicaragua de continuar hoy con la búsqueda, esta vez con la ayuda de Estados Unidos, de los 4 ticos desaparecidos en altamar.
Anoche, Contreras lamentó anoche la pérdida de su esposa e hijo. “Sin embargo, logré salvar a mi hija y ahora estamos sobrellevando este momento tan duro para nosotros”, dijo. Hoy este esposo adelanta diligencias legales en Costa Rica para el recibimiento de los cuerpos de sus dos familiares, en caso que sean encontrados.