Los Indios del Bóer no respondieron a las expectativas de sus fanáticos. LA PRENSA/JADER FLORES

El Bóer fue una decepción en la Liga Profesional

La planificación no elimina los imprevistos, pero los reduce significativamente. El Bóer lo olvidó en la pasada Liga de Beisbol Profesional y en lugar de ser protagonista en la Serie Latinoamericana, que inicia mañana, deberá conformarse con ser espectador.

La planificación no elimina los imprevistos, pero los reduce significativamente. El Bóer lo olvidó en la pasada Liga de Beisbol Profesional y en lugar de ser protagonista en la Serie Latinoamericana, que inicia mañana, deberá conformarse con ser espectador.

Este equipo, manejado por una directiva, no pertenece a ella, si no a cada uno de sus seguidores. Es como el beisbol en general, que no es de nadie en particular, pero es un poco de todos. La tribu forma parte del patrimonio sentimental de sus aficionados dispersos en el país.

Pero su directiva olvidó ese compromiso en la pasada liga y armó un club flojo, detalle que se reflejó no solo en el hecho de su pronta eliminación, sino en sus presentaciones muy discretas, salpicadas de errores defensivos y debilidades en todos los rubros.

“Está claro que nos equivocamos. De eso no hay duda. Lo que nos quedan son las lecciones que hemos aprendido y comenzar a trabajar mejor y más temprano”, reconoce José María Enríquez, veterano directivo de los Indios.

George Steinbrenner, el controversial propietario de los Yanquis de Nueva York, sabía algunas cosas sobre cómo mantener contentos a sus seguidores. En 2001, tras perder en la Serie Mundial ante Arizona, citó a sus altos ejecutivos a reunión al día siguiente.

“Es que yo soy mal perdedor. Para mí ganar es demasiado importante. Primero respirar, después ganar”, señalaba Steinbrenner, quien estaba consciente de la necesidad de armar un buen plantel, repleto de figuras para ganar y atraer a los aficionados al parque.

El Bóer no lo sabía, o al menos, esa impresión dio en la pasada campaña. Aun cuando los Yanquis eran de su propiedad, Steinbrenner sabía que quienes sostenían el club, eran los aficionados y les ofrecía el mejor atractivo posible para tenerlos en el parque.

“De esos estamos claros, tenemos que armar un buen equipo para que la gente llegue al estadio, pero lo que pasa es que nos embarcamos con el mánager (Eduardo Dennis) y él nos embarcó con algunos de los jugadores extranjeros”, asegura Enríquez.

La pretensión de los Indios del Bóer, era ser los representantes de Nicaragua en la próxima Serie Latinoamericana, que será jugada en su casa, el Estadio Nacional Denis Martínez en Managua.

Sin embargo, ese honor corresponderá a los Gigantes, quienes se sobrepusieron a una sufriente temporada regular, para imponerse en la batalla por el título, mientras el Bóer miraba a distancia.

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COMENTARIOS

  1. Milton
    Hace 11 años

    Los Cronistas estan engañados creyendo que el boer tiene seguidores fuera de managua, asi claro cuando ustedes salen!!!

  2. Francisco Jimenez
    Hace 11 años

    lo que hay que decir despues de ganar la liga del 2014-2015, que conste con algunas artimañas para seleccionar los mejores refuerzos, en esta ultima liga no quisieron invertir para armar un buen equipo, eso pasa incluso con equipos de grandes ligas que despues de ganar la serie mundial, dejan ir a todos sus estrellas no renovando contrato.

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