Esta noche a pesar de que era el último duelo de la Liga de Beisbol Profesional Nacional, los fanáticos granadinos no respondieron igual que lo hicieron en el primer partido de la serie final y mucho menos lo vivido en el quinto, cuando nada se explicaba como alcanzaron más de 8,000 personas en el Roque Tadeo Zavala.
Las personas en Granada no sintieron la desesperación por las entradas, todavía en horas de la tarde no se habían agotado y faltando media hora para que diera inicio el encuentro en el home plate, un lugar anhelado por cualquier fanático de beisbol tenía muchas butacas en abandono, la parte de las gradas si estaban llenas pero había un tránsito fluido sobre los caminos sinuosos de las graderías.
Lo que sí se mantuvo al mismo nivel fue la euforia por la música, los obsequios de las empresas y las adoradas por unos y odiadas por otros: las bubuzelas. Resultó llamativo que una vez empezado el encuentro todavía seguían la venta de boletos de los revendedores, que los ofrecían a 100 y 150 córdobas el home plate.