(Para mi amiga doña Ana María Ch. de Holmann cuya emblemática Herradura de San Juan del Sur me inspiró los versos de mi humilde Pastorela).
De Granada, de Nandaime,
de los pueblos de la zona
acudieron bien catrines
angelitos de cotona.
Traían una olla entera,
rebosando chicha de maíz
que manda Güicha Salguera
de Chichería de París.
Fue entonces que se avisaron
en un inmenso rondín
para que todos llegaran
a celebrar al chigüín.
Ochenta y seis campesinas
armaron el alboroto.
Traían desde Somoto
las más crujientes rosquillas.
Las hermanitas Mantilla
arribaron de Ocotal.
De su oloroso morral
sacaron una tamuga
con güirilas y montucas
hechas en Susucayán.
Desde la hermosa bahía,
de allá de San Juan del Sur,
llevó Doña Ana María
un regalito a Jesús:
jícara de filigrana
que lleva escrita en su piel:
¡Sos bienvenido, Chigüín,
flor linda de mi querer!
De Sébaco y Terrabona
como hermosas chompiponas
dos alegres señoronas
lucen blancos delantales.
Una trae un buen zurrón
de cebollitas moradas
para adornar la ensalada
y aderezar el arroz.
La otra saca del buche
un osito de peluche
y se lo da al Niño Dios.
(Fragmento del libro Pastorela-2011-, letra y música de Carlos Mejía Godoy)