Deshielo y represión en Cuba

Hace ya un año que los presidentes de Cuba y de EE. UU., Raúl Castro y Barack Obama respectivamente, anunciaron en simultáneo desde La Habana y Washington el inicio de un proceso de normalización de las relaciones entre ambos países oficialmente enemigos.

El histórico acercamiento, iniciado el 17 de diciembre de 2014, fue auspiciado por el papa Francisco —entre otros actores internacionales— y despertó grandes expectativas no solo en Cuba y Estados Unidos sino en el mundo entero y sobre todo en América Latina. Desde entonces en Cuba han ocurrido cambios importantes y muy provechosos para el gobierno cubano y los empresarios estadounidenses que ahora pueden hacer lucrativos negocios en la isla comunista.

Pero el deshielo está siendo aprovechado también por aquellos cubanos que tienen propiedades, dinero y conexiones políticas, mientras que muchos otros isleños solo albergan la esperanza de que la nueva era de amistad y cooperación de Estados Unidos con Cuba, les reportará más adelante la prosperidad que siempre han anhelado.

Gracias al deshielo, en Cuba los hoteles y alojamientos de toda clase, restaurantes y comedores populares, se mantienen repletos de turistas y empresarios estadounidenses ansiosos de hacer negocios en el país comunista que se abre a una economía capitalista controlada por el Estado. Esa apertura de oportunidades económicas es valorada como lo único importante del deshielo, por quienes creen que los negocios y el dinero hay que hacerlos donde sea y a como sea, sin importarles que en Cuba ha continuado la violación sistemática y brutal de los derechos humanos, el hermetismo de la dictadura, la ausencia de libertad de expresión y de prensa y otros derechos básicos consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En realidad, no se puede desconocer que en el transcurso del primer año de normalización de las relaciones de Estados Unidos con Cuba, en este país comunista se han abierto oportunidades de hacer negocios lucrativos. Pero tampoco se puede negar que se han mantenido herméticamente cerradas las posibilidades de que los ciudadanos cubanos ejerzan los derechos y libertades que les corresponden por el solo hecho de ser personas humanas.

Los cubanos siguen huyendo masivamente de su país porque la represión y la violación de los derechos humanos ha continuado igual e incluso peor que antes de que comenzara el deshielo. La Oficina de los Derechos Humanos de la ONU ha denunciado esta situación e informa que solo en la primera quincena del mes de diciembre corriente, más de 1,500 personas han sido detenidas arbitrariamente, “en muchos casos sin orden judicial y antes de ciertas reuniones o manifestaciones previstas”, como la celebración del Día de los Derechos Humanos.

El mismo Barack Obama, quien es criticado porque en la negociación con el régimen castrista no ha dado la debida importancia a las libertades individuales y los derechos humanos, se ha visto obligado a decir esta semana que iría a Cuba antes de terminar su mandato, solo “si hay progreso en las libertades de los cubanos” y se le permite reunirse con la disidencia y la oposición democrática. Es una mínima forma de presión. Vamos a ver si la mantiene.

COMENTARIOS

  1. Boris Pasternak―
    Hace 11 años

    Es fácil despotricar a diario contra el exilio Cubano que ha padecido y sufrido los mas horrendos de los padecimientos humanos solo comparados con los pasajes del » Archipielago de Gulag » contados por Alexander Solzhenitsyn en su libro testimonio , tanto en la cárcel como campos de concentracions como Ciudad Sandino ( nombre dedicado a esa pobres gentes por nuestro actual dictador) donde fueron a parar todos los familiares de los alzados del » Escambray «. El opinante Juan de este articulo debiera conocer e indagar que los cubanos en el exilio cuentan con un arsenal de Cientificos en todos los campos de la mecicina, Matematicos, Fisicos y prominentes hombres valiosos. Y, si el embargo que nadie quería para esa otrora próspera, pujante y moderna nacion ha funcionado para ese sistema comunista que solo dolor y sangre acarrea a quien lo sufre. Esa pared de contencion ha servido para evitar que otros pueblos hubieran estado expuestos a esos indescriptibles tratos.

  2. Juan G
    Hace 11 años

    Desafortunadamente, el deshielo es el único mecanismo no bélico que existe para llevar a Cuba hacia una eventual democracia. No es un método perfecto, no ayudara al Cubano promedio a lo inmediato, y por lo menos pasaran unas dos décadas mas para que ese nudo se desenvuelva. Es la única manera ya que el bloqueo lo único que logró en sus 50 años de vida es eternizar a los Castro y su pacotilla en el poder y por otro lado, mantener nadando en dinero a la mal llamada «disidencia» Cubana en los EE.UU. que son en su mayoría una manada de vividores, parásitos y corruptos cuyo único mérito es reciclar la retórica politiquera populista y trasnochada de la extrema «Derecha». Esa misma gente que ha presionado al gobierno de los EE.UU. a mantener un bloqueo absurdo, contraproducente aun sabiendo que a los únicos que dañan son a sus compatriotas, no a la cúpula Castrista. El bloqueo para esa gente es fuente infinita de dinero, prominencia y poder en los EE.UU. Lo mas triste del asunto es que mientras despotrícan públicamente sobre el deshielo, acusando a Obama de traidor para arriba, son ellos los que ya inundan la isla, comprando todos los negocios, hoteles, propiedades que pueden, para seguir engordando sus cuentas.

  3. Ignacio
    Hace 11 años

    Creo muy oportuno aplicar el mismo trato que todos los países hacen a las opiniones de extranjeros en asuntos que no nos competen. Tildemos de mala costumbre andar opinando sobre la administración de la casa y las relaciones de 2 vecinos que viven a más de 3 cuadras de mi propia casa, eso es andar de candil de la calle. ¿Qué haría Ud. si de pronto, don juantio quienmeimporta, que vive como a 3 cuadras de su casa llega y opina sobre, por ejemplo, que Ud. es muy estricto con sus hijas y debería dejarlas divertirse hasta las 3 de la madrugada todos los días? Lo normal, primero que nada cae mal que se anden metiendo en los asuntos de uno, segundo que a cuenta de qué o cómo o con qué interés aboga por gente desconocida y en última, en casa ajena nadie opina porque lo mínimo es que lo corran o lo saquen a patadas. Pongámonos en el lugar de los demás y no hagamos lo que no queramos que no nos hagan a nosotros. La educación pasa por el respeto a la decisión de los demás y si cuba tiene a los Castros es porque quiere, pues es un pueblo muy capaz de iniciar cualquier cambio que se proponga.

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