La Alcaldía de Managua inició finalmente la construcción de un puente peatonal en el paso a desnivel de Rubenia para reducir los riesgos que corren los habitantes de la zona al cruzar los carriles.
No son los “pasos peatonales” que el presidente inconstitucional Daniel Ortega prometió el pasado 21 de agosto. Es solo uno y los trabajadores del lugar, quienes solicitaron anonimato, dicen que estará listo “en todo el mes de diciembre”.
En su discurso de inauguración de la obra, Ortega estableció que en noventa días o menos se construirían pasos peatonales “como nunca han existido en este país”. El plazo venció hace más de una semana y por ahora donde se construye el puente solo se aprecian unas varillas metálicas.
Según Ortega, para el 7 de diciembre tendrían que estar listos los puentes. “Que cantemos la Purísima pasando ya también por esos pasos peatonales, que pueda ir la familia cruzando los pasos peatonales con su saquito, para ir a recoger la caña, los limones y todo lo que significa la alegría de la Purísima”, dijo en aquella ocasión.
El concejal liberal de la Alcaldía de Managua, Walter Espinoza, estima que esa meta no podrá ser cumplida. “Prometió pasos peatonales (Ortega), es la fecha de hoy y hemos reclamado que no se hacen”, señala Espinoza y asegura que “en esta modificación que se hizo al Presupuesto de la Alcaldía, quedó que solo va un paso peatonal de los dos que prometieron”.
En el paso a desnivel los peatones deben saltar un muro o deslizarse por unas estrechas aberturas para poder cruzar. “Se nos dificulta porque si no saltamos el muro, tenemos que ir a dar la gran vuelta y el montón de carros que pasa es peligroso”, dice Carla Alatorre, quien vive en Rubenia.
“Es un riesgo para los muchachitos de la escuela. Tienen que caminar muy adelante para poder cruzarse, porque dicen que aquí no los dejan cruzarse”, explicó Margina Herrera, quien caminaba por la zona en compañía de dos niñas.
“Que en noventa días estén listos los pasos peatonales. ¡Bien anchos! Que tengan un fácil acceso, que no sea peligroso, que las gradas ascendentes no sean peligrosas y que puedan ir subiendo con comodidad personas de todas las edades”.
Daniel Ortega, presidente inconstitucional de Nicaragua.