Excombatientes del Ejército se tomaron la Casa del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Diriamba la madrugada de este lunes, pero en menos de cinco horas fueron desalojados y golpeados por tropas antimotines de la Policía.
Alrededor de 11 exmilitares permanecieron en el interior de la vivienda del partido rojo y negro y con cadenas y candados en los portones se encerraron para exigir la destitución inmediata por supuestos actos de corrupción de todos los miembros que integran la estructura partidaria, incluyendo a los que tienen cargos en la Alcaldía Municipal.
Al inicio de la toma, a eso de las 6:00 de la mañana, todo se miraba pacífico, pero luego las cosas se tornaron violentas, cuando los uniformados rompieron las cadenas e ingresaron al lugar.
“Se tienen evidencias de los crímenes que se han cometido contra el pueblo, que son de lesa humanidad, están desfalcando al Estado, han manipulado, han dejado a los combatientes históricos sin medicamentos básicos y eso no lo podemos seguir permitiendo”, dijo Alberto Alvarado Astorga, dirigente de los excombatientes.
GRAVES DENUNCIAS
Aunque no hizo mención de las personas que estarían involucradas en actos anómalos, dijo que a través de un comunicado informarán con nombres y apellidos.
Anunció que los políticos que están al mando “resucitan a los muertos” y venden casas hasta tres veces, se toman comunidades y se apropian de láminas de zinc que el Gobierno, por medio del Plan Techo, destina para la gente más necesitada.
Los excombatientes antes de ser apresados exigían una mediación, en la cual se les otorgue el derecho de elegir a sus representantes políticos de manera democrática y no por dedazo.