El Gobierno griego retomó ayer en Atenas las negociaciones con los acreedores con el objetivo de lograr antes del lunes un acuerdo sobre los temas que quedan pendientes para obtener un subtramo del rescate de dos mil millones de euros y diez mil millones para la recapitalización de la banca.
Los jefes de misión del denominado cuarteto —Comisión Europea, Banco Central Europeo, Mecanismo Europeo de Estabilidad y Fondo Monetario Internacional— iniciaron sus conversaciones con el equipo económico del Gobierno, del que forman parte el viceprimer ministro Yannis Dragasakis y los titulares de Economía, Yorgos Stathakis, y de Finanzas, Euclides Tsakalotos.
En esta primera reunión solo estaba previsto organizar la agenda de los próximos días, indicaron fuentes del Ministerio de Finanzas.
Los temas más espinosos afectan a las ejecuciones hipotecarias y a la devolución a plazos de las deudas a Hacienda.
En las reuniones de los próximos días se abordará asimismo el próximo catálogo de requisitos que debe cumplir Grecia para recibir un siguiente tramo, pero también se analizarán los presupuestos generales del próximo año y el plan financiero a medio plazo.
El tema socialmente más sensible que queda pendiente se refiere a los desahucios de primeras viviendas.
Básicamente se trata de encontrar un punto intermedio entre las exigencias de los acreedores y la postura del Gobierno.
El Gobierno pretendía hasta ahora proteger del desahucio el 72 por ciento de las hipotecas, mientras que los socios solo quieren el veinte por ciento, lo que equivaldría a viviendas de la clase más pobre.