Timothy Bradley sumó la noche del sábado una gran demostración. También su primera gran victoria de la mano de su nuevo entrenador Teddy Atlas. Bradley se afirmó como el campeón en propiedad del peso welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) al vencer por nocaut técnico a los 2:49 del noveno asalto a un mermado Brando “Bam Bam” Ríos en la estelar de un evento celebrado en el Thomas & Mack Center de Las Vegas.
La abrumadora derrota también pareció haberle firmado el retiro a Ríos quien alegadamente subió al cuadrilátero en 170 libras, lo que también le pasó factura sobre el cuadrilátero.
Un gancho de izquierda al cuerpo dejó a Ríos de rodillas sobre el ring en el noveno obligando al referí Tony Weeks a un primer conteo. Ríos se levantó pero Bradley volvió a derribarlo obligando la detención del choque.
La velocidad de Bradley le permitió acertar 254 golpes de su total de 570 en los nueve asaltos. Ríos, que lució muy lento y si esa explosividad que le acompañó en el pasado en peleas de alto nivel, logró conectar a penas 81 de sus 454 lanzamientos.
Con la victoria Bradley mejoró a 33-1-1 y 13 nocauts. Mientras que Ríos vio caer su foja a 33-3-1 y 23 anestesiados. “Me di cuenta, que al principio le di unos buenos golpes al cuerpo y lo habían herido, y pues di un paso atrás en el noveno y lo conecté sólido, y terminé la pelea”, expresó un satisfecho Bradley.
El campeón del mundo dio un gran crédito al trabajo realizado por Atlas quien sustituyó a su anterior preparador Joel Díaz. “Tengo mucho que aprender. Fueron siete semanas con Teddy Atlas y vieron lo que hice. Muchas cosas que me enseñaron y todavía queda mucho que aprender”, agregó.