El exmandatario salvadoreño Francisco Flores, de 55 años, compareció ayer en una audiencia preliminar en un juzgado de la capital de El Salvador, que decidirá si es enjuiciado por la apropiación de una partida de 15 millones de dólares donados por Taiwán para los damnificados de los terremotos de 2001.
El expresidente (1999-2004) guarda arresto domiciliar tras ser investigado por el Congreso y la Fiscalía a raíz de una denuncia en 2013 por el desvío de los fondos taiwaneses. Flores, acusado de peculado, enriquecimiento ilícito y desobediencia a particulares, fue escoltado al juzgado por un fuerte dispositivo policial.