Algunos lectores y amigos nos preguntan por qué LA PRENSA permite que se le ataque desde sus propias páginas. Se refieren, concretamente, a un artículo del señor José Adán Aguerri, presidente del Cosep, publicado el 27 de octubre pasado en LA PRENSA, en el cual acusó a este Diario de manipular sus declaraciones y querer dividir al gremio empresarial.
El señor Aguerri tiene un espacio semanal en LA PRENSA para publicar sus artículos de opinión y en el de la fecha mencionada se refirió a una información publicada en este diario el jueves 22 de octubre, acerca de la decisión gubernamental de que toda ayuda por emergencias debe ser distribuida por medio del Sinapred. Dicha información fue titulada Aguerri justifica el control de donaciones y en el subtítulo se agregó que (Roberto) “Sansón, de Amcham, considera equivocada la decisión del Gobierno”.
En la información se incluyó una cita textual del señor Aguerri, quien, refiriéndose al control gubernamental de la ayuda solidaria por medio de Sinapred, dijo que “en el caso del Cosep no ha sido extraño, es como hemos venido operando en los últimos años con las donaciones que hemos recibido”. Sin embargo esa publicación motivó una nota de aclaración del Cosep, en la cual se dice que “esto no significaba que Cosep actuaba como avalista”.
En honor a la verdad, LA PRENSA no dijo que el señor Aguerri avaló el control de las donaciones por parte del Gobierno, lo que se señaló es que lo había justificado. Avalar significa dar una garantía sobre la conducta o cualidad de una persona, y sobre todo asumir la obligación de pagar un crédito de alguien en caso de que lo incumpla. Y justificar quiere decir disculpar, excusar, aducir que se ha obrado con derecho y razón o conforme a la costumbre.
A pesar de que la aclaración del Cosep era errónea e injusta con LA PRENSA, sus conceptos principales y pertinentes fueron publicados el viernes 23 de octubre. No obstante, en su artículo de opinión del martes 27 de octubre el señor Aguerri insistió en acusar a LA PRENSA de manipular sus declaraciones, de tener la intención de hacer quedar mal al Cosep y de ponerlo en contradicción “con una cámara empresarial”, refiriéndose a Amcham.
LA PRENSA respeta siempre las opiniones ajenas, aún aquellas con las que no está de acuerdo. Y no rechaza la crítica ni siquiera cuando carece de razón, como ha sucedido en este caso con la aclaración del Cosep y el artículo de opinión de su presidente. Más bien aprovechamos toda clase de críticas para mejorar nuestro trabajo, reconociendo que podemos cometer y de hecho cometemos errores en el ejercicio de nuestra función profesional de informar, por mucho que nos esforcemos en buscar la verdad e informar con todo el rigor profesional.
Pero también diferenciamos a los amigos de la libertad de prensa, de sus enemigos. Y sabemos distinguir entre la crítica correcta y justa y los ataques y campañas para desacreditarnos y debilitarnos, con el propósito de que nos sometamos —igual que tantas instituciones han sido sometidas— al poder autoritario imperante en Nicaragua. O al menos para que nos autocensuremos y que practiquemos un periodismo neutralizado y complaciente.
Las críticas las apreciamos, agradecemos y aprovechamos. Las campañas difamatorias y los ataques injustificados simplemente los despreciamos.