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En Costa Rica investigan la muerte del migrante nicaragüense Carmelo Cruz Figueroa, de 43 años, quien podría ser una víctima colateral del doble homicidio ocurrido la tarde del sábado 4 de julio en Quepos, Puntarenas, cuando sujetos armados atacaron a balazos el vehículo en que se desplazaba junto a otro hombre.
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Según medios costarricenses, el crimen ocurrió aproximadamente a la 1:10 p.m., frente a una ferretería en el centro de Quepos. De acuerdo con la información preliminar, Cruz Figueroa viajaba como acompañante en una camioneta conducida por un hombre de apellido Morales, de 53 años, quien le había ofrecido llevarlo hasta el centro de la ciudad.
Según la investigación, hombres armados que se movilizaban en una motocicleta interceptaron el vehículo y abrieron fuego en múltiples ocasiones. Ambos ocupantes murieron en el lugar producto de los impactos de bala.

Investigan si fue una víctima inocente
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) analiza si el nicaragüense era un blanco del ataque o si murió de forma circunstancial al viajar junto al conductor.
Información divulgada por medios costarricenses señala que el vehículo recibió al menos 64 impactos de bala, lo que refuerza la hipótesis de un ataque dirigido contra alguno de sus ocupantes.
Con este caso, Costa Rica registra al menos 20 víctimas colaterales de la violencia criminal en lo que va de 2026, según datos citados por Teletica.
Había llegado a Costa Rica para sostener a su familia
Carmelo Cruz Figueroa era originario de la comunidad San Jacinto, en el municipio de Rivas.
La plataforma informativa El Relato en Portada informó que Cruz Figueroa trabajó durante varios años en una gasolinera en Nicaragua, pero recientemente emigró a Costa Rica en busca de mejores oportunidades laborales.
Según personas cercanas citadas por ese medio, el rivense laboraba en una empresa constructora en Quepos y el día del ataque había solicitado permiso a su patrono para trasladarse al centro de la ciudad con el fin de realizar un depósito de dinero para ayudar económicamente a su familia en Nicaragua.
De acuerdo con el testimonio de un compañero de trabajo costarricense, el conductor de apellido Morales le ofreció llevarlo hasta el lugar donde realizaría la transacción bancaria. Sin embargo, durante el trayecto fueron atacados por sicarios que se desplazaban en motocicleta.

Violencia del crimen organizado
Las autoridades costarricenses mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar el móvil del doble homicidio y establecer si Morales era el objetivo del ataque o si ambos ocupantes fueron víctimas de un ajuste de cuentas.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas. El exinvestigador del Organismo de Investigación Judicial, Alexis Retana, atribuyó el aumento de víctimas colaterales a fallas en la forma en que operan los grupos de sicarios.
«Son burdos, son torpes a la hora de actuar. No han realizado una buena labor de inteligencia sobre sus víctimas, sobre sus objetivos y esto conlleva precisamente a que existan cada vez más personas víctimas como daño colateral de la actuación de este tipo de gatilleros», afirmó a Teletica.
El fin de semana entre sábado 4 y domingo 5 de julio, al menos siete personas fueron asesinadas en diferentes zonas de Costa Rica. Por su parte, Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial, aseguró que las autoridades continúan desarrollando estrategias para contener la violencia asociada al crimen organizado en Costa Rica.
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«El tema de las estructuras que hemos venido desarticulando ha ayudado a poder contener la violencia. Para lograr una reducción efectiva de la criminalidad se requiere un trabajo sostenido, no solo policial, sino también social y de desarrollo humano. No estoy diciendo que la criminalidad esté desapareciendo, sino que se está haciendo una muy buena contención criminal», manifestó.
Mientras tanto, el OIJ continúa recopilando pruebas y testimonios para esclarecer el doble homicidio y determinar si Carmelo Cruz Figueroa fue una víctima inocente de la creciente violencia vinculada al sicariato en Costa Rica.