El resultado de 6-4 a favor de los Tigres del Chinandega sobre los Indios del Bóer a un lado. En el segundo partido de fogueo de ambas escuadras se vio la importancia de un bateador como Wilson Batista, la serenidad y difícil picheo de Austin Davis, la elasticidad de Vladimir Frías y el poder de Luis Expósito, pero aún engavetado.
Por los capitalinos el abridor designado fue Austin, quien alardeó con su repertorio de lanzamientos y una recta humeante que hacía abanicar los bates chinandeganos, hasta que Wilson Batista se presentó con un cuadrangular por todo el jardín izquierdo. “Wilson aún no está en forma por eso el mánager ha decidido colocarlo momentáneamente en la primera posición”, indicó el gerente del Chinandega, David Hodgson.
Por el Bóer, el campo corto Vladimir Frías, dio la impresión de convertirse en el bateador más complicado de dominar por los capitalinos, mostró rapidez, elasticidad y ojo de halcón en el plato, además que tiene bajo control el radio de su posición.
El ex Grandes Ligas, Luis Expósito, todavía busca la redención física. No obstante, aunque fue dominado en varias ocasiones, sus conexiones fueron largas.
WILTON ENFERMO
El gran ausente en el dogout de los Tigres fue Wilton López y la razón es que sufrió de la enfermedad del momento, chikungunya, y eso le ha obligado a estar de forma intermitente en los entrenamientos.
Por otro lado, el muchacho que pertenece los Atléticos de Oakland, Jesús López, pretende apoderarse de la segunda almohadilla del Bóer. López conectó un doble inmenso por el jardín central al abridor de los Tigres, Ronald Uviedo.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A