Un nicaragüense gastaría al menos 85.50 córdobas para comprar, a precio de mercado actual, los alimentos que según la nutricionista Martha Justina González, son necesarios para cubrir las 2,300 calorías mínimas requeridas, muy por encima de los 28.83 córdobas que el gobierno calculó como ingreso diario para ese mismo consumo calórico.
El Gobierno estableció 2,282 calorías diarias como mínimo para determinar la frontera entre la pobreza extrema y la pobreza en la Encuesta Nacional de Hogares Sobre Medición de Nivel de Vida (2014). Según Martha Justina González, máster en nutrición, la cantidad de calorías mínimas ideal, es la redondeada a 2,300, de acuerdo con la recomendación para los países centroamericanos, por el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP).
Sin embargo, para alcanzar esas 2,300 calorías diarias, según la experta, los nicaragüenses deberían consumir sesenta por ciento de carbohidratos, diez por ciento de proteínas y treinta por ciento de grasas, que son las que contempla el plato ideal del INCAP.
Josefa Paiz, dueña de una pulpería en el barrio Costa Rica, asegura que los vecinos de su barrio suelen comer huevo, tortilla y café por la mañana; arroz, espagueti, plátano para almorzar y gallopinto, crema y pan para cenar. Y acompañan la cena y almuerzo con un refresco natural, generalmente de naranja.
Aunque en el menú descrito por Paiz está ausente la carne, también excede la cifra proporcionada por el Gobierno, pues según los precios de la pulpería se requieren 197 córdobas para adquirir esa cantidad de alimentos. Es decir que según este cálculo una persona requeriría 49.25 córdobas por día para comer.
Por su parte, la nutricionista González añadió que “los alimentos que se incluyen en la dieta diaria del nicaragüense generalmente no cubren las necesidades nutritivas, porque suelen contener calorías vacías. Están constituidos de almidones, grasas y azúcares, que proporcionan las 2,300 calorías, o quizás las exceden, pero no aportan las proteínas de origen animal, los vegetales y las frutas que se requieren para obtener vitaminas y minerales”, considera.
¿DE DÓNDE SALE CÁLCULO?
La metodología usada por el Gobierno para determinar el estatus de pobreza de los ciudadanos, se basa en el nivel de consumo total anual en alimentación por persona considerado como necesario para satisfacer las necesidades mínimas calóricas diarias.
Dicha metodología fue establecida por el Banco Mundial y el país la adoptó desde 1993, cuando realizó la primer Encuesta Nacional sobre la Medición del Nivel de Vida. “Esto permite que las encuestas sean comparables”, dice el economista Adolfo Acevedo.
No obstante, aclara que es el país el que determina su propia línea de pobreza al determinar el precio de la canasta de alimentos que proporciona las calorías requeridas. El monto establecido es de 28.83 córdobas diarios (1.11 dólares) para la pobreza extrema.
Y de 46.60 córdobas (1.81 dólares) para la pobreza general, es decir para los considerados no pobres, ya que además del acceso a las calorías requeridas invierten un monto adicional en el consumo de bienes de servicio y bienes no alimenticios como vivienda, transporte, educación, salud, vestuario y los de uso cotidiano en el hogar.
Según Acevedo, la metodología que utiliza el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) tiene una de las líneas de pobreza más bajas, por eso es muy fácil superarla. Por ejemplo, la línea de pobreza de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) está casi diez puntos porcentuales por encima de la del Banco Mundial, entonces en más difícil superarla.