Dentro de las 21 escuelas que ganaron este año el Concurso Nacional de Lectura, solo dos consiguieron que el cien por ciento de sus alumnos comprendieran los textos que leyeron para esta competencia.
El resto —según la experta en Educación, Vanessa Castro Cardenal— ganó con más del 80 por ciento de comprensión lectora.
Este concurso se realiza como parte de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido” y según Castro, “estuvimos mejor este año porque hay más niños que comprenden lo que están leyendo”.
Para la competencia que, entre otras cosas, busca promover la lectura comprensiva dentro y fuera de la escuela, este año participaron 305 aulas de primer grado ubicadas en 250 centros.
Y aunque “participaron menos escuelas que el año pasado” los resultados fueron mejores. Hay 21 aulas de primer grado del mismo número de escuelas que ganaron el concurso local en las categorías de multigrado, regular y subvencionadas.
“El número de aulas ganadoras representa el 6.95 por ciento del total, lo cual da un leve incremento del 0.15 por ciento con respecto al 2014, año cuando alcanzamos un 6.8 por ciento de aulas ganadoras del total de aulas participantes en el concurso local”, detalla Castro.
Esta campaña inició en 2010. Desde entonces la coalición de organizaciones que apoya esta iniciativa trabaja a favor de la promoción de la lectura comprensiva en las escuelas y los hogares.
AÚN HAY PROBLEMAS DE COMPRENSIÓN
Pese a que los resultados mejoraron este año, Castro apunta que hay escuelas donde el 99 por ciento de los niños “leen bien (y) solo el 79 por ciento (de estos) comprenden lo que leen”.
Esto pasa, explica la especialista en Educación, porque “los niños no tienen de parte de los papás muchas conversaciones, no les cuentan historias” y al llegar a la escuela “ya van con deficiencias porque no les leen”.
Por eso, además del concurso, la campaña también prevé la distribución de libros infantiles —recaudados a través de un Librotón— para que los padres de familia lean cuentos a sus hijos y les motiven a seguir leyendo durante toda su vida.
Pero a esta falta, se suma que en las escuelas, principalmente las públicas, los niños no disponen de libros de cuentos para leer dentro de la escuela, lamenta Castro, organizadora de la campaña.
El año pasado participaron en total 425 aulas de primer grado de 310 escuelas, según los registros de Castro.
305 aulas fueron evaluadas en este concurso de lectura comprensiva que se desarrolla desde 2010, con el fin de mejorar la comprensión lectora en los primeros grados de primaria.
ENTREGARON MÁS LIBROS
Aunque no precisó el dato, la especialista en Educación, Vanessa Castro, dice que “este año distribuimos más libros que nunca”. El año pasado se entregaron 13,035 libros como parte de la Campaña Nacional de Lectura “Vamos a leer, leer es divertido”. Ahora los estudiantes de las 21 escuelas se preparan para el concurso final donde se conocerá a los niños que más comprenden lo que leen. Los ganadores recibirán premios de los patrocinadores.