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Keuchel liquida a Yanquis

El uniforme a rayas de los Yanquis de Nueva York amaneció teñido de rojo por los mortíferos dardos que soltó anoche el zurdo Dallas Keuchel, quien volvió a brillar para los Astros y borró de los playoffs al más emblemático equipo del beisbol, con una victoria 3-0 en el Yankee Stadium.

El uniforme a rayas de los Yanquis de Nueva York amaneció teñido de rojo por los mortíferos dardos que soltó anoche el zurdo Dallas Keuchel, quien volvió a brillar para los Astros y borró de los playoffs al más emblemático equipo del beisbol, con una victoria 3-0 en el Yankee Stadium.

Dos jonrones, el primero de Colby Rasmus en el segundo inning y el otro de Carlos Gómez en el cuarto contra Masahiro Tanaka, fue el complemento perfecto para Keuchel, camino a una faena de seis entradas de tres hits, una base y siete ponches, para extender a 22 su cadena de ceros ante los Yanquis, a los que venció las tres veces que los enfrentó esta temporada, sin recibir un solo rasguño.

Una carrera más en el séptimo, impulsada por sencillo de José Altuve, fue el tiro de gracia, entregándole una ventaja más manejable a los relevistas Tony Sipp, Will Harris y Luke Gregerson, quienes fueron implacables.

Los Yanquis tuvieron sus mejores oportunidades con Alex Rodríguez al bate, pero el feroz artillero volvió a fracasar en la postemporada. Se ponchó viendo pasar el tercer strike en el primer inning con corredor en la segunda base y luego dio un inofensivo elevado al bosque central en el sexto, con dos a bordo y su equipo abajo por dos carreras. A-Rod llegó a 19 turnos consecutivos sin dar de hit con corredores en posición anotadora en juego de playoffs.

Tanaka no estuvo a la altura de Keuchel con cinco episodios de cuatro imparables y dos carreras, ambas por los jonrones, así que no se salvó de la derrota.

Los Astros ganaron el juego de vida o muerte entre los comodines de la Liga Americana y están listos para iniciar mañana una serie de cinco partidos contra los Royals de Kansas City.
En cambio, a los Yanquis les duró un juego la postemporada. No obstante, superaron los cálculos de los entendidos al llegar hasta aquí con un equipo cargado de jugadores que ya vieron pasar su mejor momento y de prometedoras figuras sin experiencia.

Houston fue la revelación de la temporada regular, aunque en el último mes parecían derrumbarse, sin embargo la consistencia de Keuchel fue una de las razones que les permitió sobrevivir y seguir soñando con su primera corona.

MUCHO PODER

58-11 es el balance de ganados y perdidos de los Astros cuando pegan dos o más jonrones en un juego como anoche ante los Yanquis, en el que Colby Rasmus y Carlos Gómez se volaron la cerca.

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