Aguirre: “Veo a Dogu abogando por elecciones libres”

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa se mueve en círculos de influencia en Washington, Estados Unidos, país en el que fue embajador en los tiempos de Arnoldo Alemán. Estudió en Georgetown y Harvard donde se graduó en Historia, Economía y Ciencias Políticas. Fue también funcionario del Banco Mundial por 28 años.

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa se mueve en círculos de influencia en Washington, Estados Unidos, país en el que fue embajador en los tiempos de Arnoldo Alemán. Estudió en Georgetown y Harvard donde se graduó en Historia, Economía y Ciencias Políticas. Fue también funcionario del Banco Mundial por 28 años.

En esta entrevista Aguirre Sacasa analiza cuál podría ser el papel de la nueva embajadora de Estados Unidos Laura Dogu, quien llegó el pasado lunes al país para sustituir a Phillys Powers, que dejó su misión diplomática después de tres años de funciones.

El excanciller cree que la nueva embajadora, que viene de ser la número dos de la Embajada de Estados Unidos en México, seguirá la política de su antecesora Powers, haciendo énfasis en temas de gobernabilidad y derechos humanos pero sin entrar en contradicciones con el régimen de Daniel Ortega.

¿Cómo cree usted que será el período como embajadora de la señora Dogu?

Yo creo que la embajadora Laura Dogu viene con el mismo mandato que trajo Phillys Powers y ese mandato es ser sumamente respetuosa de la soberanía de Nicaragua, no inmiscuirse en la política nuestra como había ocurrido en los años que yo llamo los años del intervencionismo político aquí, los años del señor (Paul) Trivelli, por ejemplo, la época del embajador (Oliver) Garza, incluso de la embajadora (ya fallecida Barbara) Moore y (Robert) Callahan… Veo a Dogu siendo respetuosa con la soberanía nuestra, pero abogando por temas que son importantes para Estados Unidos como la gobernabilidad política y elecciones libres. Esta será una de sus prioridades, pero no necesariamente la principal. Ella viene a trabajar por intereses estratégicos de su país, visto dentro de un marco de la región centroamericana. Le interesa también lo que llamo política de pueblo a pueblo, vos la vas a ver a ella, como su predecesora, defendiendo derechos de mujeres, velando por la educación, temas de juventud e intercalando esto con los otros intereses como la gobernabilidad.

Ella llega en un contexto donde sectores sociales y partidos opositores demandan elecciones libres para las presidenciales de 2016.

Ella tendrá un desafío que no tuvo que vivir Powers. La embajadora Powers en tres año y medio tal vez lo más importante que vio fue el tema del waiver y a su llegada la primera advertencia que le da al Gobierno, y en realidad la única, es que estaba en peligro el waiver porque no se había hecho nada. Pero no tuvo que enfrentar directamente el desafío de una elección general después de elecciones que han sido viciadas desde 2006 hasta el presente… Y no lo digo yo, lo dice el Centro Carter, la Unión Europea, la OEA… Ella está muy consciente de que le va a tocar este período, ella hereda a mi criterio relaciones que son correctas pero no cordiales y yo creo que a ella le gustaría dejar este país con relaciones cordiales.

Cuando se revisan los informes de derechos humanos publicados año con año por el Departamento de Estado siempre hay graves señalamientos sobre temas relacionados con los derechos humanos y la libertad de expresión. ¿La embajadora traerá algún mandato para abordar estos temas?

Estos informes son informes que nacen de una decisión del Congreso norteamericano, son informes que tiene que elaborar el Gobierno para todos los países, despierta muchos resentimientos en los países que son juzgados por los Estados Unidos, sobre todo, porque, como admitió (el presidente Barack) Obama en la ONU, la democracia estadounidense no es perfecta. Ni es tampoco perfecto el comportamiento de ellos en derechos humanos internos, pero eso va a continuar. Este informe no es algo que ella trae en su mochila, esto es algo que el Congreso se lo impone al ejecutivo.

¿Qué cualidades tiene la embajadora Dogu para que la seleccionaran a ella en este contexto?

Te voy a decir algo que a lo mejor podría molestar a algunos nicaragüenses pero honestamente Nicaragua no es el ombligo del mundo, no somos el centro de las preocupaciones norteamericanas y no se hizo un esfuerzo particular de buscar un agente… En esos casos ¿qué es lo que hace la burocracia del Departamento de Estado? Se pregunta a quién podemos mandar nosotros a este país y yo creo que ellos vieron que en la embajadora Dogu consiguen una mujer inteligente, que habla español, que se ha lucido en cuestiones consulares y que viene de ministro consejero de una embajada que uno podría decir que es la embajada más importante que tiene EE. UU. en cualquier país de latinoamérica, la confirmación rapidísimo de parte del Senado cuando otros nombramientos no han sido ratificados, demuestra que le miran a la embajadora cualidades humanas y profesionales y que ella no es una ficha política, no es una embajadora política, no está ahí porque es una militante importante del Partido Demócrata.

¿Podría cambiar la política del Departamento de Estado hacia Nicaragua el otro año que hay elecciones en EE. UU.?

Esa es la gran pregunta. Si ganan los demócratas yo no creo que haya algún cambio radical en la política hacia los países de Centroamérica… Pero si viene un republicano y dependiendo de quién sea ahí sí viene un cambio de señal. Y en la medida que esto se pudiera dar, eso sí significaría un cambio en el mandato de la embajadora Dogu, porque hay que reconocer que en la diplomacia norteamericana hay instrucciones que se le dan a los embajadores y esos embajadores cada uno con su propio estilo tiene que ejecutar la política que reciben de la Casa Blanca. Ellos no son libre bateadores.

Muchos sectores esperan de ella posiciones fuertes en cuanto a elecciones transparentes y respeto a derechos humanos.

Ella está consciente del desafío que implica 2016 en mayor grado y en menor grado 2017, pero creo que viene en un plan constructivo no destructivo, ella no quiere convertirse en un agente de cambio que vaya a introducir turbulencia indebida en Nicaragua.

Es una embajadora que operará con pocos recursos porque los fondos estadounidense se han suspendido.

Eso es producto de las tensiones que hay, subyacentes en las relaciones de EE. UU. y Nicaragua, también refleja que Estados Unidos está comprometido con otros frentes, otros teatros de operación y que no pueden seguir favoreciendo a Nicaragua a como lo habían hecho en los primeros años del reestablecimiento de la democracia, que se da con el gobierno de doña Violeta (Barrios de Chamorro)… No tiene un gran arsenal financiero para invertir en Nicaragua, hay donantes mucho más importante, incluyendo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario, el BCIE y la Unión Europea, en comparación con ellos EE. UU. no es importante, pero hay una cosa importante que no podemos perder de vista, es nuestro socio comercial más importante y segundo, ellos son el país que tiene el mayor poder de votación en todas estas organizaciones financieras internacionales y tiene influencias en ella.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí