El juicio por homicidio imprudente contra Mabel Elieth Álvarez Díaz y lesiones gravísimas al bebé, que estaba programado para ayer contra dos médicos y una enfermera del Hospital Escuela Asunción, de Juigalpa, fue suspendido y sujeto a programación, debido a una emergencia familiar que se le presentó a la juez Local Penal, Sandra Tablada, según informó el fiscal Maykel Iván Robleto.
Ante el esposo de la víctima, Daniel Alcides Barrera, quien esperaba por el juicio con su hijito parapléjico en brazos y las promotoras del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), el funcionario del Ministerio Público, explicó que se encontraban con los testigos y las evidencias del caso listos para el juicio, pero “por causa fortuita”, se dará a conocer la reprogramación.
El fiscal Robleto informó que el doctor Pedro Rafael Miranda Castillo firmó una mediación con el señor Barrera, por lo que solo José Benito Flores y la enfermera Alejandra Vásquez enfrentarían juicio ayer. Agregó que con la mediación el acusado estaría resarciendo el daño gravísimo causado a Álvarez Díaz y a su hijo.
El fiscal no descartó que en el lapso de tiempo en que se efectúa la audiencia de juicio reprogramada, ambos acusados puedan también puedan mediar como lo concede la ley para los delitos de menor gravedad.
Agregó que “es una oportunidad que les otorga la Ley a ambas partes y dado que el padre está a cargo del hijo discapacitado y viven en extrema pobreza, “no debe verse mal, no se trata de ponerle precio a una muerte, sino que debe verse como un acto reparatorio a una mala praxis de la Medicina, que ellos reconocen”. Daniel Alcides Barrera dijo confiar en que el juicio se llevará a cabo e insistió en que su testimonio sobre la muerte de su esposa, los dictámenes de Medicina Legal y del mismo hospital son pruebas contundentes de la responsabilidad que recae en los acusados.
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