“Estamos vivos, sanos y salvos de milagro”, explicó Martha Alejandra Solís Pérez, de 28 años, quien habita en el barrio Los Pinos, de la ciudad de Rivas, luego de que su casa se derrumbara por completo a las 9:30 p.m. del domingo.
“Ahora espero que me ayuden a reconstruir la casita, yo no estoy trabajando, porque mi bebé apenas en esta semana va a tener los tres meses” indicó Solís Pérez.
De acuerdo con esta joven madre, ella habitaba la vivienda desde que nació y asegura que la misma podría haber sido construida hace treinta años, pero a pesar de que las paredes eran de concreto los pilares que la soportaban eran de madera y estaban podridos, por lo que no aguantaron el peso de las paredes y de las tejas de barro del techo.
Solís dijo que ella ya había pedido ayuda a la municipalidad de Rivas, porque desde hace dos semanas notó que una de las paredes esquineras de la casa comenzó a rajarse y en los últimos tres días (de viernes a domingo) se rajaron otras paredes y la casa comenzó a “traquear”, hasta que la noche del domingo se cayó todita, narró Solís Pérez.
AUTORIDADES MUNICIPALES PROMETIERON AYUDA
La afectada dijo que el alcalde sandinista de Rivas, Wilfredo López Hernández, le prometió conseguirle ayuda del Gobierno para reconstruirle la vivienda.
Aseguró que no tiene dónde vivir con sus niños, por lo que de momento iba a construir una champa de zinc y plástico, para refugiarse de la lluvia y el sol.
Yo estaba con mis tres niños, (de 3 meses, 4 y 8 años) en la única parte que no se cayó de la casa y pues gracias a Dios que no nos pasó nada…”.
Martha Alejandra Solís Pérez, de 28 años.
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