Erasmo Ramírez está a punto de completar su primera temporada sin interrupciones en las Grandes Ligas. LA PRENSA/ Brian Blanco/ Getty Images/ AFP

Ramírez con dominio ante los Yanquis

Ni el año pasado cuando se quedaron sin el viaje a la postemporada, mucho menos ahora que están en la pelea por la cima de la División Este de la Liga Americana, los Yanquis de Nueva York son rivales fáciles de vencer, pero para el nicaragüense Erasmo Ramírez, el uniforme blanco a rayas parece la capota roja frente al toro.

Ni el año pasado cuando se quedaron sin el viaje a la postemporada, mucho menos ahora que están en la pelea por la cima de la División Este de la Liga Americana, los Yanquis de Nueva York son rivales fáciles de vencer, pero para el nicaragüense Erasmo Ramírez, el uniforme blanco a rayas parece la capota roja frente al toro.

Ramírez no solo tuvo su mejor apertura de la temporada el lunes, al lanzar 7.2 innings de solo un hit ante los Yanquis, sino que lanzó sin hit hasta que Carlos Beltrán conectó un batazo por la primera que dio un mal bote y dejó corto al nica de la hazaña.

Pero hay más, pues el pícher rivense alcanzó su tercera apertura en la campaña ante los Mulos, en las que les lanza 18.2 capítulos de solo cinco hits y una anotación, con dos victorias y sin derrota.

Además, suma tres relevos (uno de dos entradas), en los que les permitió dos carreras, para un total de tres anotaciones permitidas 22.2 episodios.

“Quizás la diferencia hoy (lunes) fue sobre cómo ataqué a los bateadores y mezclé mis lanzamientos”, explicó Ramírez sobre su trabajo.

Y precisamente su agresividad al tirar al plato fue importante, pues de los 25 bateadores que enfrentó en el juego, a 17 les abrió con un strike.

“Yo solo usé la bola rápida y cambio todo el tiempo. Fue un gran trabajo entre el receptor y el lanzador. (El receptor J.P.) Arencibia hizo un gran trabajo pidiendo los lanzamientos”, agregó el nicaragüense.

“El fue agresivo. Tiró la bola adentro. Hizo que ellos respetaran su bola rápida adentro”, señaló por su parte Arencibia.

Aunque Ramírez salió sin decisión en el juego, dejó una gran impresión, después que en sus últimas cinco aperturas había permitido entre dos y cuatro carreras limpias.

El pinolero dejó su balance en 10-5, con efectividad de 3.57, por 60 carreras limpias en 144 entradas lanzadas, en las que da 39 boletos y poncha a 113 rivales.

SIN TRIUNFOS

Aunque el martes lanzó una gran pelota de 7.2 entradas en blancos, el nicaragüense Erasmo Ramírez extendió a cinco sus aperturas consecutivas sin poder ganar, incluyendo una derrota.

La última victoria de Ramírez fue el 17 de agosto, cuando llevó al triunfo a los Rays de Tampa Bay 9-2 frente a los Astros de Houston.

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