Moses Malone (derecha) con el título de campeón con Sixers en 1983. LAPRENSA/ AP

Moses Malone, una auténtica leyenda NBA

El mundo del baloncesto de la NBA se despertó ayer con la triste noticia de la muerte, a los 60 años, del expívot de los Rockets de Houston y Sixers de Filadelfia, Moses Malone, uno de los grandes de todos los tiempos dentro y fuera del campo.

El mundo del baloncesto de la NBA se despertó ayer con la triste noticia de la muerte, a los 60 años, del expívot de los Rockets de Houston y Sixers de Filadelfia, Moses Malone, uno de los grandes de todos los tiempos dentro y fuera del campo.

La muerte le sorprendió en la soledad de la habitación de un hotel en Norfolk, Virginia, su estado natal, donde había nacido en la localidad de Petersburg, pero su legado le convirtió en uno de los inmortales junto a leyendas como Kareem Abdul-Jabbar, Wilt Chamberlain y Elvin Hayes, al que tuvo de compañero en Houston.

Malone, ganador de tres premios de Jugador Más Valioso (MVP), lo consiguió todo como profesional, incluido un anillo de campeón de la NBA con los Sixers, cuando el equipo de Filadelfia estaba en la élite (1982-1983) y competía con las dinastías de los Celtics de Boston, tenían a Larry Bird, y los Lakers de Los Ángeles, a Magic Johnson y Abdul-Jabbar.

Su llegada a los Sixers después de intentar conseguir el título, sin éxito, con los Rockets hasta la temporada de 1981-82, fue clave para que otro legendario, Julius Irving, viese realizado el sueño de tener un anillo de campeón, además de hacer una pareja inolvidable.

Malone se convirtió en el primer jugador en la historia de la NBA que pasó directamente del colegio al profesionalismo, sin hacer la universidad, cuando los Utah Stars de la ya desaparecida American Basketball Association (ABA) lo firmaron en 1974.

Luego jugaría con los Spirits de San Luis antes de llegar a los Bravos de Buffalo después que la ABA y la NBA se unieron, en 1976, y esa misma temporada fue traspasado a los Rockets para comenzar su magistral trayectoria que le permitió después de algo más de 20 temporadas entrar a formar parte del Salón de la Fama.

Su legado no dejó dudas, el pívot silencioso, que imponía con su físico, que apenas hablaba incluso con los compañeros, era una máquina de anotar puntos y capturar rebotes por eso al concluir su brillante carrera estaba en el tercer lugar de la lista de todos los tiempos en ambas facetas del juego.

El hombre que nunca se enfadaba en el campo, que siempre tenía una sonrisa burlona, un sentido del humor único, que caminaba lento, imponía su poder dentro de la pintura.

REGISTROS

La marca de Moses Malone de 27,409 puntos y 16.212 rebotes solo fue superada por Abdul-Jabbar con 38.387 y 17.440, respectivamente, y Wilt Chamberlain que llegó a los 31,419 tantos y capturó 23,924 balones bajo los aros.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí