Inició su carrera como analista financiera en la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, posteriormente fue directora ejecutiva y gerente general de Banco Uno en Nicaragua y responsable de inversiones en el sector de generación de energía de dicho grupo. Hoy Mercedes M. Deshon Mántica ve por el área de finanzas y nuevos proyectos de la empresa familiar Deshon & Cía. y adicionalmente es directora en bancos en Costa Rica y Honduras.
Mercedes Deshon es cofundadora y presidenta de Voces Vitales Nicaragua, “organización que identifica y empodera a mujeres emprendedoras líderes a través de capacitaciones, mentorías y acceso a redes”, explica. Ella fue galardonada ayer como Mujer Empresaria del Año 2015, durante la celebración del Día del Empresario Nicaragüense.
¿Cómo reaccionó cuando supo del
reconocimiento? ¿Qué pensó?
Mi reacción fue una de alegría, humildad y ánimo. Alegría por la generosidad del reconocimiento extendido por el Cosep; humildad porque ningún reconocimiento se merece sola, y ánimo para hacer más por mi país, porque al final del día estamos aquí para hacer el bien.
Viene de una familia de empresarios, pero ¿es la primera vez que una de
las mujeres de su familia recibe un reconocimiento así?
Vengo de una familia de inmigrantes europeos que decidieron emprender en Nicaragua, primero en agricultura y luego en comercio. La familia inmigrante se caracteriza aquí en todas partes por su deseo de superación y disciplina de vencer obstáculos, sea reconocido su esfuerzo públicamente o no. Ese espíritu es trasladado de generación en generación. Nuestra empresa familiar Deshon & Cía. fue creada por mi padre y yo soy parte de la segunda generación que está apoyando en su crecimiento y diversificación.
Las mujeres en mi familia han sido mujeres fuertes, con valores bien plantados y mucha sabiduría. Ellas decidieron aportar y apoyar desde el hogar. Aún no existe reconocimiento público para eso, pero sí la satisfacción de haber criado a buenos hombres y mujeres, y de haber tenido un espíritu de servicio hacia los demás.

LA PRENSA/O. NAVARRETE
¿Cómo ve usted el desarrollo
empresarial del país?
El desarrollo empresarial veo que ha dado grandes pasos; el elemento fundamental es la educación. Nosotros tenemos en Nicaragua un sistema educativo que está en proceso de mejoramiento permanente, tenemos la dicha de tener un programa de maestrías… los empresarios nacen con una cultura de identificar oportunidades, tomar riesgos e ir detrás de los sueños y eso no solo se recibe en un recinto educativo, sino que se recibe en la casa.
La mayoría de los empresarios de Nicaragua surgen por necesidad y no tienen acceso a ese tipo de educación, ¿qué se les puede recomendar a ellos?
No tienen el acceso a la educación pero sí tienen el deseo de superación y ahí el consejo más importante es la identificación de las oportunidades, no hacer lo que ya se está haciendo, sino que tener mayor incisión y estar más alerta de oportunidades que otros no han identificado y así poder entrar en un nicho nuevo.
¿Está satisfecha con el camino
que lleva la economía nacional?
Vamos bien, pero como siempre podemos estar mejor y vamos en buen camino, sin embargo hay mucha oportunidad para diversificarnos, para hacer aún más cosas en campos como turismo, hay un futuro prometedor en turismo, pero sí vamos por buen camino.
Usted promueve el programa
de mentorías para empresarias,
¿qué mensaje considera que se
les envía con un premio como
el que se le está otorgando?
El programa de mentorías es el programa emblema de intercambio entre empresarias de Voces Vitales Nicaragua, la organización que cofundé hace seis años en Nicaragua junto con tres maravillosas mujeres.
Yo pensaría que el mensaje que se les envía con un premio como este es que ellas son parte del reconocimiento. Quiero pensar que los reconocimientos empresariales toman en cuenta cómo usamos nuestro talento para apoyar a otras personas dentro y fuera de la empresa. Esa cadena de apoyo es multiplicativa y no tiene fin.
Pese al reconocimiento, vemos que se sigue manejando como una categoría especial para las mujeres de negocios, como si aún hubiese división de género en las empresas,
¿qué falta para
cambiar ello?
Yo veo la categoría especial para las mujeres de negocio como algo positivo. Me encanta porque apunta a un esfuerzo dirigido y consciente para identificar y reconocer a mujeres empresarias. La directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional cuenta que cuando era ministra de Finanzas en Francia buscaba cómo las juntas directivas de las empresas estatales tuvieran mayor diversidad y participación de mujeres. Cuando los ministros le decían que no habían encontrado candidatas mujeres ella sacaba de su cartapacio hojas de vida de mujeres calificadas y capaces y se las entregaba.
Apuntaría más bien a acciones que mejoren las condiciones existentes que limitan a que más mujeres se desarrollen como empresarias. La Red de Empresarias de Nicaragua lideró un excelente esfuerzo para construir y concertar una Agenda de las Empresarias de Nicaragua con áreas prioritarias y propuestas claras de acción en cuanto a acceso al crédito, creación de capacidades empresariales y liderazgo. Amerita que sea escuchada y apoyada.
En su carrera empresarial
¿qué lecciones ha aprendido
que quisiera compartir con
las demás mujeres de negocios?
Las principales lecciones que he aprendido, son: trabajar con el pedal del acelerador hasta abajo desde un inicio hacia el sueño o la meta, aprender a bajar el volumen del “no se puede” en nuestras mentes, involucrarse en redes y organizaciones en las áreas que les apasionan y donde hay necesidad de mayor participación, sea promoción de emprendimiento, conservación del medioambiente, educación, salud, participación política, civismo y siempre estar dispuesta a aprender. Hay tanto por hacer y si tenemos la bendición de tener una actividad empresarial, tenemos la responsabilidad de involucrarnos.
Generalmente las empresarias
coinciden en que para alcanzar el éxito tienen que sacrificar otros aspectos, como su hogar, hijos y hasta pareja, ¿qué opina usted al respecto?
Yo lo veo un poco diferente. Cualquier decisión de vida implica algún sacrificio, lo importante es que estemos felices y en paz con nuestras decisiones y hagamos bien las cosas, con amor y dedicación. Así como decidir dedicarse a la familia puede implicar el sacrificio de no realizarse en una carrera o en un emprendimiento soñado, combinar actividad empresarial con familia puede implicar perderse el goce de momentos cotidianos con los hijos. Yo escogí ambos sabiendo que el todo de cada uno es imposible.
¿Se puede lograr el balance entre el éxito personal y profesional? Lo más común es ver que si una mujer alcanza la plenitud profesional/empresarial, deja de lado la idea de formar una familia y dedicarle tiempo de calidad a ella. O por el otro lado tenemos mujeres dedicadas en totalidad al hogar e hijos, pero
limitadas en el plano profesional. ¿Cómo ve este tema?
Sí se puede, pero primero hay que aceptar que no hay una receta mágica ni un balance perfecto a diario. Tengamos en cuenta que muchas mujeres en Nicaragua y en el mundo, no tienen la opción de escoger entre quedarse en casa o formar un negocio/buscar un trabajo. En Nicaragua más de treinta por ciento de las mujeres son jefes de hogar y la educación, salud y alimentación de sus hijos depende de los ingresos que ellas traigan a la casa.
Para las mujeres que tienen la opción, yo respeto y apoyo plenamente la decisión de cada persona en qué decide enfocar y priorizar su tiempo. Vale la pena repetir que lo importante es que estemos felices y en paz con nuestras decisiones y hagamos bien, con amor y dedicación, lo que escojamos.
Habrán días en que las responsabilidades laborales o empresariales nos demanden concentración absoluta y horas largas, pero luego habrán días en que con buena organización podemos salir del trabajo y recoger a nuestros hijos del colegio o pasar el fin de semana totalmente dedicada a la familia, con tiempo de calidad, de conexión humana. En lo personal yo considero que soy una mejor madre de familia, más paciente y más consciente porque a la vez soy feliz aportando a nuestra empresa familiar y soy feliz dedicando tiempo a causas que me mueven, como Voces Vitales y la conservación de Bosawas.
También creo que el papel que juegan ahora los abuelos es muy relevante y debe ser agradecido y reconocido. Cada vez más vemos a abuelos participando en las actividades escolares de los niños y recogiéndolos después de clases. La tranquilidad de que nuestros hijos están cerca de o con sus abuelos cuando uno no puede estar con ellos no tiene precio.
Ahora, también si hay hijos, ayuda muchísimo cuando hay un compromiso real entre papá y mamá de asumir conjuntamente la responsabilidad de formar a los hijos, involucrándonos los dos en su educación, en la formación de valores, la fe y en darles tiempo y amor. Ese compromiso demanda inversión de tiempo tanto del padre como de la madre. Así que en el futuro no muy lejano podemos esperar que a los empresarios también les pregunten cómo hacen para lograr el balance entre el éxito personal y el profesional.
El liderazgo, el estilo que yo he favorecido es un liderazgo incluyente y compartido, es decir, lo que recibimos tenemos la obligación de transmitirlo, de compartirlo para que otras personas se desarrollen”.
Mercedes Deshon, Mujer Empresaria del Año 2015, del Cosep.
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