Estado de sitio, constantes atropellos, agresiones, robos, además de presiones para que confiesen lo que la Policía quiere oír son entre otras las denuncias que varios campesinos del Polo de Desarrollo Daniel Guido, Bluefields, hicieron ayer en Nueva Guinea.
Según los pobladores, a escasos metros de la Policía y de la casa de Sotero de Jesús Reyes Alvarado, uno de los acusados de la muerte de los cinco policías el pasado 15 de agosto, hay un rótulo que dice: “Atención pobladores de las comunidades, prohibido circular después de las 6:00 de la tarde”. “Esto da temor”, dijo Socorro Sánchez.
Juan de Dios Rodríguez y Carlos Antonio García Méndez fueron también acusados por la muerte de los cinco policías.
Orlando Jirón Álvarez dijo que el 23 de agosto “fui golpeado y enchachado, me golpearon mis costillas sin ninguna razón y sin hacerme ninguna investigación, lo considero un atropello”.
Medardo Mairena, integrante del Consejo Departamental de Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía de Punta Gorda, señaló que la Policía está presionando a campesinos para que digan lo que ellos quieren.
Hilda Yamileth Martínez Jirón dijo que los policías se llevaron tres mil córdobas que tenía guardados en una cajita, que eran para comprar un guitarrón para la iglesia católica de Santa Elena número Uno. “El dinero se desapareció después de que los policías registraron la casa en busca de armas”, refirió.
Sobre los señalamientos, el segundo jefe de la Policía en Nueva Guinea, comisionado Andrés García, dijo desconocer las denuncias, pero aseguró que en la zona ya fueron suspendidas las patrullas policiales, además de que esos territorios le competen a Bluefields, no a Nueva Guinea.