El cauce que pasa por la terminal de la ruta 116 sigue socavado. La Alcaldía de Managua no ha reparado el daño causado por la lluvia y las familias vecinas aún ruegan que no se repita la lluvia del pasado 11 de junio.
Ese día la lluvia arrasó con el revestimiento de ese cauce y con las viviendas de dos familias que posteriormente fueron trasladadas a un albergue.
Norma González —una de las seis familias afectadas— y sus dos hijas menores de 10 años permanecieron a orillas del cauce porque su vivienda aún se mantenía en pie. No obstante, ella teme que se registre otra lluvia como la de junio pasado y socave más el cauce.
“Yo no quiero ser una carga para el Gobierno, solo les pido que reparen el cauce y así se salven mi casita, no tengo a dónde ir y aún debo el terreno y el préstamo para los materiales”, apunta González.
Según González, el socavamiento del cauce ha avanzado progresivamente y desde que la Alcaldía trasladó a las dos familias afectadas al albergue no se han vuelto a presentar para resolver esta problemática.
El aguacero de junio provocó que el Gobierno decretara una alerta roja porque un elevado número de barrios fueron afectados.
Según las cifras del Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred), más de 18,000 personas fueron afectadas.
Siguen en el olvido
Aunque la Alcaldía de Managua culminó el pasado 15 de mayo el Plan especial de limpieza de cauces y canaletas, los pobladores del barrio Anexo Villa Libertad aseguran que el cauce tiene años de permanecer en el olvido porque la comuna no le da mantenimiento.
Según Walter Espinoza, concejal del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el mantenimiento del cauce no está incluido en el Plan de Inversión Anual de la Alcaldía por “las muchas deficiencias que existen en el Distrito 7 de la capital”.
Mientras tanto seis familias permanecen en riesgo por el socavamiento del cauce.
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