¿No es incoherente que una región que comparta las mismas costumbres culturales, la misma historia, mismo idioma, religión e incluso comparta la fecha de independencia, se caracterice por un empobrecido enfoque regional?
Única por la cantidad de similitudes, Centroamérica (CA), posee uno de los comercios intrarregionales menos desarrollados.
¿Qué podría explicar este inexistente enfoque centroamericano? En Relaciones Internacionales, desde una perspectiva constructivista, escuela encabezada por el filósofo alemán Alexander Wendt, estaríamos hablando de “anarquía lockeana”.
Es decir, un sistema en donde los Estados prevalecen en rivalidad y competencia respetando las soberanías de los demás.
A mi criterio, esta rivalidad se traduce en la competitividad que existe en la región. La promoción de proyectos similares de gran envergadura son aspectos que frenan la unión regional.
¿Cómo es posible que estemos hablando de tres corredores interoceánicos en una sola región?
Además del Canal de Panamá y su millonaria ampliación que está llevándose a cabo, ¿necesitamos un canal seco en Honduras y otro corredor interoceánico en Nicaragua?
En vez de tener un enfoque regional en términos económicos y comerciales, cada país ha desarrollado iniciativas de facilitación de comercio de forma independiente, convirtiendo esta región en una zona de regímenes autónomos.
Asimismo, las trabas aduaneras contribuyen a este deplorable enfoque.
Según la Federación de Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano, trasladar un contenedor desde Panamá hasta Guatemala cuesta 1,400 dólares.
Incoherentemente, esto equivale a trasladar un contenedor desde China Continental a Guatemala.
Por otro lado, los excesivos costos para viajar intrarregionalmente, limita el flujo de turistas y viajeros centroamericanos, aspecto que influye en el crecimiento de las relaciones entre los países del istmo.
La actual transformación del panorama aéreo se debe en gran medida por las aerolíneas de bajo costo.
Por ejemplo, cincuenta dólares es el valor más bajo para volar desde Madrid a Milán.
Mientras que, al menos 250 dólares se requieren para hacer la ruta Managua-San José.
¿Cómo pensamos promover un enfoque regional, si en términos de transporte aéreo, volar una hora en Centroamérica puede costar hasta cinco veces más que volar dentro de Europa ?
¿Qué falta para conseguir esa integración? En cierta medida, falta voluntad y compromiso político, en unificar acciones pragmáticas que respondan las debilidades comunes. Entre 2007-2013, la cooperación de la Unión Europea sumó más de trescientos millones de euros con el fin de profundizar las relaciones interestatales en Centroamérica.
¿Cuáles fueron los resultados en materia política, económica y/o social?
El primer paso está en reformar las frágiles instancias regionales cuya labor, hasta hoy, ha sido discreta.
Por ejemplo, ¿qué avances, hemos logrado con el Parlamento Centroamericano, en jurisdicción regional?
Es cierto que múltiples escenarios de guerra frenaron el proceso de construcción regional. ¿Pero hoy?
Hoy, ningún país en Centroamérica está viviendo intervenciones militares —como la de Guatemala en 1954— que desató un golpe de Estado, desestabilizando la Organización de Estados Centroamericanos.
Hoy, ningún país está viviendo conflictos armados entre ellos, como el que se vivió en 1969, “la guerra del futbol” entre El Salvador y Honduras, una disputa fronteriza que deportó masivamente agricultores salvadoreños en suelo hondureño llegando a un altercado armado e imposibilitando el funcionamiento del Mercado Común Centroamericano.
Hoy, nadie está viviendo conflictos internos como ocurrió con la guerra civil nicaragüense en los ochenta.
¡Hoy es el momento para consolidar una convergencia que respondan las prioridades de Centroamérica!
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