La demanda de transparencia gubernamental de parte de los diputados de la bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli) fue motivo para que el diputado sandinista y presidente de la Comisión de Economía, Wálmaro Gutiérrez, llamara mentirosos a sus homólogos.
Los argumentos del diputado Gutiérrez a favor del Gobierno recibieron la réplica inmediata del diputado de la Bapli, Carlos Langrand, quien se levantó de su curul con las manos alzadas y le gritó ladrones a los sandinistas.
Los diputados se encontraban en la Asamblea Nacional debatiendo un préstamo por 65 millones de dólares entre el Estado de Nicaragua y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para financiar el Programa de Fortalecimiento al sector eléctrico de Nicaragua.
DEMANDAN TRANSPARENCIA
Los diputados Langrand y Enrique Sáenz habían cuestionado ante el pleno la dudosa administración de los recursos dirigidos al sector energético y la falta de transparencia del ahorro económico por la baja de los precios internacionales del petróleo, sumado a que este negocio en el país está en manos de empresas privadas ligadas a la pareja presidencial Ortega-Murillo.
Gutiérrez tomó la palabra para defender la gestión del “buen Gobierno” de Daniel Ortega, ofreciéndose a explicarles personalmente a sus homólogos del PLI los acuerdos de préstamos que se discuten en la Comisión Económica de la Asamblea. También se dirigió al diputado Sáenz para decirle que “no quiere vivir en el país que vive él, porque seguramente vive en otro país que no es Nicaragua”. “Lo invito a que viva en Nicaragua”, dijo Gutiérrez dirigiéndose a Sáenz con la voz alzada, pero sin perder su tono exclamativo que lo caracteriza, aunque esta vez sus correligionarios sandinistas olvidaron aplaudirlo como generalmente lo hacen cuando justamente termina de hablar.
“¡LADRONES ES LO QUE SON!”
“¡Ladrones es lo que son!”, fue el grito que se escuchó a continuación del discurso de Gutiérrez. Era el diputado Langrand. Por un momento pareció que iba a haber un encontronazo entre este y Gutiérrez.
Los ánimos del diputado Langrand fueron apaciguados por Sáenz, quien se levantó para detenerlo ante el impulso que hizo de dirigirse a Gutiérrez. El diputado Gutiérrez ya estaba sentado en su curul; callado, con los ojos bien abiertos, mirando de frente, aparentemente sin prestar atención a los gritos que venían del lado derecho del hemiciclo.
EXPENTANTES
Mientras la tensión se mantenía por el encontronazo verbal entre los diputados Carlos Langrand y Wálmaro Gutiérrez, los más de ochenta diputados presentes en el hemiciclo estaban centrados en que si Langrand haría más esfuerzos por acercarse a Gutiérrez, mientras gritaba “ladrones”.
La presidenta interina de la Asamblea Nacional, Iris Montenegro, pedía “orden por favor”, pero su voz apenas se escuchaba.
El diputado Enrique Sáenz intentó hacer uso de su derecho a la réplica para contestarle a Gutiérrez, pero le apagaron el micrófono.
El micrófono del jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, fue el único que quedó abierto. El diputado Castro comenzó a hablar para regresar a la normalidad una sesión plenaria que quedó con un ambiente exaltado.
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