La nutrición escolar es uno de los ejes de la Fundación Fabretto. El año pasado, se sirvieron 830,900 almuerzos. LA PRENSA/ J. FLORES

Les enseñan a emprender

Los alumnos de Zenia Ramírez Pérez no solo leen cuentos en sus clases de Lengua y Literatura, sino que ahora, además de no faltar a la escuela, redactan sus propios cuentos sobre el desarrollo de sus comunidades.

Los alumnos de Zenia Ramírez Pérez no solo leen cuentos en sus clases de Lengua y Literatura, sino que ahora, además de no faltar a la escuela, redactan sus propios cuentos sobre el desarrollo de sus comunidades.

Eso es lo que aprenden en las aulas del centro escolar María Auxiliadora, de Estelí, un centro asistido por la Fundación Fabretto que trabaja en el país por una educación integral, dice su director Kevin Marinacci.

El año pasado, la Fundación Fabretto atendió a 13,106 estudiantes y formó a 884 padres de familias, a quienes enseñan cómo involucrarse en la educación de sus hijos.
“Nuestros proyectos apuestan a reducir el abandono escolar porque en primaria solo el cincuenta por ciento de los estudiantes logran culminar el sexto grado”, dice Marinacci.
Según el Informe de Gestión Anual de la fundación, en 2014, el 99 por ciento de los estudiantes lograron terminar satisfactoriamente su año escolar.

Esto porque “nosotros nos enfocamos en cinco ejes que trabajan desde la educación temprana y primaria, educación secundaria rural, educación técnica y vocacional, seguridad alimentaria, y bienestar y desarrollo de las comunidades”, apunta César Dubois, director de programas de la Fundación Fabretto.
Estos programas se ejecutan en las comunidades empobrecidas de Managua, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Rivas y el Caribe Sur.

El año pasado, según los datos de la Fundación, los programas se desarrollaron en siete centros educativos de Fabretto y en más de cien escuelas públicas del Ministerio de Educación (Mined).

El año pasado la Fundación Fabretto recibió más de cinco millones de dólares en donaciones, de los cuales el 83 por ciento fue destinado a la ejecución de proyectos.

LOS MAESTROS SON LA PRIORIDAD

Marcia Gómez Pérez, coordinadora del programa SAT (Educación Secundaria Rural, por sus siglas en inglés) afirma que el año pasado, la Fundación Fabretto formó a 1,200 maestros en diferentes programas para el mejoramiento de la calidad escolar.

“Un maestro formado y motivado tiene más compromiso con la calidad escolar y el aprendizaje de sus alumnos”, dice Gómez.

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