El Consejo de Seguridad de la ONU inició ayer su primera reunión sobre derechos de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero), en la que homosexuales sirios e iraquíes relataron atroces persecuciones que sufren por parte del grupo Estado Islámico (EI).
Los homosexuales son lanzados desde lo alto de edificios y apedreados por multitudes que vitorean, incluidos niños, como si se tratase de “una boda”, contó Subhi Nahas, originario de Idleb, en el noroeste de Siria.
Antes de los testimonios, la embajadora de EE. UU. ante la ONU, Samantha Power, destacó como “histórico” un encuentro de este tipo en el seno de la organización. “Ya era hora, setenta años después de la creación de la ONU, que la suerte de las personas LGBT que temen por su vida en todo el mundo esté en el centro del escenario”, añadió.
ENCUENTRO ABIERTO
El encuentro fue organizado por EE. UU. y Chile y fue abierto a todos los estados miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero Angola y Chad no participaron. China, Malasia, Nigeria y Rusia enviaron representantes, pero no intervinieron durante la reunión del Consejo de Seguridad.
Más de 75 de los 193 países miembro de las Naciones Unidas tienen leyes que criminalizan la homosexualidad.
“En mi sociedad, ser gay significa la muerte y cuando el EI asesina homosexuales, la mayoría de gente está contenta porque piensan que somos demoníacos”, agregó Adnan.
El Observatorio sirio para derechos humanos informó el mes pasado que los combatientes del EI lanzaron a dos hombres de un edificio en la ciudad de Palmira y luego los apedrearon hasta la muerte.