La resistencia de las personas para pagar una deuda mediante un acuerdo de pago ante un mediador judicial es una situación que persiste, afirmó María Amanda Castellón, titular de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (Dirac).
Esta realidad es contraria a los casos penales, donde se alcanza el ochenta por ciento de arreglos entre las partes.
La mayoría de los casos civiles son por obligación de pago que provienen de las microfinancieras y bancos del sistema financiero del país. La minoría son préstamos entre particulares.
De acuerdo con Castellón, la negativa de los usuarios persiste porque no confían en el proceso y creen que si la parte obligada no cumple con el acuerdo, no recuperará su dinero.
MEDIAR ES SEGURO
“Con la mediación hay seguridad jurídica para ambas partes, porque el documento que se emite equivale a una sentencia que ante el incumplimiento se puede ejecutar a través de los juzgados de ejecución y tiene efecto de cosa juzgada, si pagas no te volverán a cobrar esa deuda”, explicó Castellón.
Según datos de la Dirac, de 1,292 causas que ingresaron provenientes de los juzgados civiles de Managua, de enero 2012 al primer semestre del 2015, apenas 718 han culminado con acuerdo entre las partes.
Mientras que en los casos penales, del 2012 al primer semestre del 2015 han ingresado 7,418 expedientes y de estos se han resuelto 6,623 por acuerdo entre las partes. “En materia penal somos un éxito, evitamos que estas causas vayan a colmar los juzgados en Managua”, dijo la funcionaria.
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