La historia reciente de El Salvador, nunca había vivido una semana como esta: Más de doscientos homicidios en seis días. cuarenta el domingo, 42 el lunes, 43 el martes (la cifra más alta, en lo que va del siglo), treinta el miércoles, 35 el jueves, y 15 hasta la tarde de ayer, según diarios locales. Una escalada de violencia que carece de un culpable definido o dueño concreto, ya que el Gobierno se lo atribuye a los pandilleros como forma de presión para negociar con ellos. Sin embargo, defensores de los derechos humanos advierten que también hay abusos de la Policía y la Fuerza Armada.
Hasta el jueves pasado, el Instituto de Medicina Legal (IML) había contabilizado 508 homicidios en todo agosto, 41 más de los ocurridos en todo julio. La tasa diaria de asesinatos en lo que va de mes se ha situado en 26.73 —10 muertes más por día que en todos los otros meses de 2015—, lo que significa que cada hora ha sido asesinada una persona en este país de 6.5 millones.
Este repunte de asesinatos en agosto revela una tendencia al alza respecto a los meses anteriores, cuando se reportaron hasta 22 homicidios diarios en junio, que acabó con 677 muertes. Ese mes es considerado el más violento de 2015, pero el presente podría superarlo con más de setecientos homicidios si se mantiene la media diaria de 26 homicidios.
La cifra de asesinatos registrados en lo que va de año asciende a 3,840; 72 crímenes menos de todos los que sucedieron en el 2014, cuando hubo 3,912.
De continuar esta tendencia, 2015 podría cerrar con una cifra superior a las seis mil muertes violentas. Uno de los peores años desde el fin de la guerra civil salvadoreña, en 1992. Además, este sería el año con más asesinatos desde 2009, cuando El Salvador fue considerado el país más violento del mundo, con 4,382 homicidios.
SIN CULPABLES
El periodista salvadoreño Carlos Martínez escribió recientemente en un análisis que: “Lo único que parece estar claro es que en este fenómeno (aumentos de muertos) hay dos actores estelares: uno muy afamado: las pandillas, y otro que pretende ser de reparto, pero que disputa el protagonismo: el Gobierno. Los gobiernos de El Salvador.
Sin embargo, las razones de esta espiral de violencia no son claras todavía. El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Benito Lara, ha dicho a los medios de comunicación que la estrategia de represión del delito ha generado una reacción de las pandillas de aumentar los homicidios.
Lara dijo además que en los últimos días se han incrementado los enfrentamientos a tiros entre las autoridades y los grupos criminales en todo El Salvador, e indicó que gran parte de los homicidios responden a purgas internas de las pandillas o una disputa territorial con los grupos rivales.
Para el subdirector de la Policía Nacional Civil, Howard Cotto, la mayoría de las víctimas son pandilleros que de alguna manera han traicionado a las pandillas y que son asesinados por las mismas estructuras.
PRESIÓN AL GOBIERNO
Las autoridades también han dicho que los ataques de las pandillas buscan obligar al Gobierno a negociar con ellos una nueva tregua, como la pactada en 2012 cuando los homicidios bajaron de 14 a cinco al día, pero el Gobierno ha sido tajante y ha reiterado que no se sentará a negociar con grupos criminales.
En marzo de 2012 las pandillas anunciaron una tregua solo para detener los homicidios. La sangrienta guerra que libraban en las calles se suavizó pero propició consecuencias no del todo esperadas: el pacto les dio oxígeno para centrarse y consolidar sus áreas de influencia y su poder, según los detractores del pacto. Desde que la tregua se rompió en septiembre de 2013 los homicidios han ido en aumento.
AVENTURADO
El analista y firmante de los Acuerdos de Paz en El Salvador, Roberto Cañas, aseguró que determinar un culpable de la violencia es “aventurero”, ya que no todos los asesinatos son entre pandilleros, ni existe una guerra abierta entre maras y autoridades.
En una conversación telefónica con LA PRENSA, el exguerrillero comentó: “De todo se puede decir sobre el porqué de la violencia. Pero la verdad es que no hay un solo motivo, sino varios factores. Tampoco hay una sola solución”, añadió.
Defensores de los derechos humanos han expresado su preocupación por la reacción de los policías y militares, y han denunciado abusos de autoridad, violencia arbitraria y respuesta excesiva con armas de fuego.
El procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, señaló a periodistas que “en la respuesta policial a la delincuencia estamos observando cada vez más hechos, más graves y algunos gravísimos que lesionan los derechos humanos y que además deterioran la institucionalidad de la Policía”, según la agencia de información AP.
VARIOS CASOS DE ABUSO
Entre algunos casos, una investigación de la Procuraduría responsabilizó a la Policía del asesinato de José Celso Hernández, sargento del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (policía municipal), en un pequeño municipio al este de San Salvador.
Morales explicó que, mientras perseguían a los presuntos delincuentes, se encuentran con Hernández “y le meten nueve balazos” cuando el hombre no hizo ningún gesto que representara peligro. Fue asesinado frente a su hija mientras la esperaba a la salida del trabajo.
Dijo también que un soldado de la Fuerza Armada es el responsable de haber herido de bala en la cabeza a un niño de cinco años, e indicó que, según la investigación preliminar, “no había un escenario de enfrentamiento armado con pandilleros”, como se informó.
Miguel Montenegro, director de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador comentó que tienen denuncias de la reacción de la misma Policía o de la Fuerza Armada en el uso excesivo de la fuerza contra jóvenes sospechosos de pertenecer a algún grupo de pandillas.
EJECUCIONES ARBITRARIAS
Morales, indicó que el periódico digital El Faro (de El Salvador) ha publicado denuncias sobre ejecuciones arbitrarias que habría cometido la Policía en un operativo “y no me parece que hay una preocupación seria de atender ese tema”.
En su publicación, El Faro cuestionó la versión policial de que ocho personas que murieron el 26 de junio habían caído en un enfrentamiento y eran miembros de la pandilla Mara Salvatrucha. Según los periodistas de ese medio de comunicación, no todos los fallecidos eran pandilleros y algunos fueron víctimas de ejecuciones sumarias.
“Hemos observado que los mecanismos internos de controles internos dentro de la Policía no están funcionando”, afirmó Morales, según la agencia de información AP.
El ahora analista Roberto Cañas manifestó que otro motivo al que se le está atribuyendo el aumento de los homicidios, es la existencia de grupos de exterminio de pandilleros en los barrios. Sin embargo, todavía no hay nada concreto.
Sobre estos grupos, Montenegro expresó su preocupación de que se esté hablando de posibles grupos de exterminio como los que operaron durante la guerra civil (1980-1992).
“Nos llama a preocupación que se esté hablando también de movimientos de grupos de exterminio”, afirmó Montenegro.
MÁS VIOLENTO QUE HONDURAS
El Salvador ya es más violento que Honduras, según un artículo publicado por el diario digital El Faro. “No hace falta siquiera esperar a que termine el año para aseverar que al ritmo actual de la tasa de homicidios por cada cien mil salvadoreños será en 2015 muy superior a la tasa hondureña, el país que ha sido etiquetado por Naciones Unidas como el más violento del mundo entre 2010 y 2014”, afirma el medio de comunicación.
Datos del IML muestran que en El Salvador se habían cometido hasta el 11 de agosto 3,603 homicidios, un promedio de 16 al día. En Honduras, según los datos de la Policía Nacional, hasta el 17 de agosto se contaron 3,256 asesinatos, 14 cada día.
La tasa proyectada para todo 2015 es de 91 homicidios por cada cien mil habitantes en El Salvador, mientras que en Honduras se situaría en torno a 58.
43 POLICÍAS MUERTOS
Un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador fue asesinado al filo de la medianoche en la localidad salvadoreña de San Miguel, 138 kilómetros al este de la capital, lo que eleva la cifra de agentes policiales asesinados a 43 en lo que va de 2015.
La Fiscalía salvadoreña informó de que la víctima, identificada como Julio César Vargas, pertenecía a la Sección de Investigación del Cuerpo de Seguridad de la Delegación de Anamorós, en el departamento de San Miguel (este). El oficial, que disfrutaba de su día de permiso, se encontraba “en un comedor con un grupo de personas” cuando varios sujetos lo atacaron con arma de fuego. Se desconoce si eran pandilleros.
En lo que va de año, el número de agentes asesinados ya supera los de 2014, que fueron de 39.

LAPRENSA/AFP
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