El veto total enviado por el presidente inconstitucional Daniel Ortega para anular la Ley del Buró de Convenciones (894), fue ratificado por los diputados sandinistas, bajo el cuestionamiento y rechazo de los diputados de la bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli).
La Ley 894 crearía un ente autónomo, de naturaleza pública y privada, llamado Buró de Convenciones, para promover la realización de eventos internacionales en el país, ofreciendo las condiciones logísticas, de seguridad y hoteles para recibir a cientos o miles de turistas en un país. Estas condiciones tenían que ser preparadas por el Gobierno y por el sector privado en conjunto.
Los diputados de la Alianza PLI señalaron la «sumisión» de los diputados del partido gobernante Frente Sandinistas de Liberación Nacional (FSLN), por acatar las ordenes de Ortega sin cuestionar, mencionaron en sus intervenciones el diputqado Pablo Ortel y Javier Vallejos.
El diputado de la Alianza PLI y presidente de la Comisión de Turismo que dictaminó esta ley vetada, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, también argumento que el veto a la Ley 894 solo menciona que el motivo de anularla es porque es una ley «muy compleja y engorrosa», sin otro argumento para su anulación, lo cual no fue cuestionado por los diputados sandinistas.
El diputado Chamorro también hizo ver que el veto se dio a conocer tres meses después de que fue enviado por el Ejecutivo, lo que le hace creer que es extemporáneo.
Sin embargo, la primera secretaria de la Asamblea Nacional, Alba Palacios, aseguró que el veto llegó en el tiempo correspondiente, solo que no lo habían dado a conocer.
El jefe de la bancada Sandinista, Edwin Castro, pidió respeto ante los argumentos de los diputados de la Alianza PLI, y dijo que mandar a vetar una ley «es parte de los pesos y contra pesos del poder».