La Fiscalía de El Salvador ordenó ayer la detención de trescientos pandilleros acusados de fraguar un boicot al transporte público, que dejó a siete conductores asesinados y dos autobuses incendiados a fines de julio.
El fiscal Luis Martínez dijo que han detenido a 130 pandilleros, todos ellos miembros de la Mara 18 facción “Revolucionarios”. Los pandilleros pueden recibir entre 8 y 12 años de cárcel y los cabecillas entre 10 y 15 años, bajo cargos de terrorismo.
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