Alfredo Pellas Canessa, Santiago Morales, Gonzalo Espinoza, Pedro Rafael Cuadra y Luis Palazio hoy estarían orgullosos de la empresa que fundaron en 1890: se ha convertido en una compañía agroenergética y dueña del mundialmente conocido ron Flor de Caña.
En conmemoración a los 125 años que se cumplen desde que nació Nicaragua Sugar Estates Limited (NSEL) se realizó ayer el lanzamiento de una campaña a nivel nacional. Esto además se suma a diversas actividades festivas y el homenaje a colaboradores de ayer y hoy que han llevado a esta empresa al nivel en que está.
Ricardo Selva, director comercial de SER Licorera, explicó que en homenaje a esta fecha se ha lanzado una edición limitada y coleccionable del portafolio Flor de Caña Gran Reserva.
Las presentaciones incluidas son Centenario 18, Centenario 12, Gran Reserva, Añejo Clásico, Extra Lite y Ultra Lite. Contienen etiquetas conmemorativas basadas en fotos históricas que representan a la marca, misma que es reconocida en varios continentes.
“Con esta edición limitada, aproximadamente en tres meses dinamizaremos las ventas de Flor de Caña en aproximadamente un 15 a veinte por ciento, esperamos mejores resultados”, señaló Selva.
El directivo precisó que este año pretenden mejorar sus ventas entre un cinco y diez por ciento, como consecuencia de mejores panoramas en distintos ámbitos.
“Respecto al año pasado estamos mejor, recordemos que el 2014 presentó varios incidentes como los temblores, la sequía… ahora tenemos un año prometedor, especialmente por la baja en los precios de los combustibles, que incide en los precios”, precisó Selva.
“Heredamos el amor por el trabajo y la vocación por la excelencia, lo que ha permitido que la central azucarera fundada en 1890 se haya transformado en una empresa agroenergética”.
Vivian Vanessa Pellas, miembro de la quinta generación de la familia Pellas.
Gran aporte
A lo largo de 125 años la empresa ha acompañado el desarrollo de Nicaragua. Ariel Granera, director de comunicación del Grupo Pellas, destacó el aporte al medioambiente y la generación de energía limpia.
“Hemos logrado algo impresionante con el bagazo de la caña, generamos suficiente energía para ser autosuficientes y aún ofrecer nuestro excedente a la red de distribución de energía”, comentó.
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